A las 2.10 de la madrugada de ayer, personal policial de la Comisaría Comunitaria Nº 54, a cargo del subcomisario Ariel Abdala, se presentó en el barrio privado “El Tatú”, en la localidad de Maco, departamento Capital, a fin de verificar una fiesta clandestina, pero el resultado fue negativo.
Sin embargo, al salir del lugar, el conductor de un automóvil Peugeot 308, dominio colocado OTO-361, comenzó a tocar bocina al personal policial.
Los efectivos descendieron y se acercaron al vehículo, ocasión en la que observaron en el interior a un sujeto que se encontraba sin barbijo y emanaba aliento etílico. El hombre se negó a descender y a mostrar su documentación.
Por directiva del fiscal Sebastián Robles, el subcomisario Abdala intentó hacerlo descender por la fuerza, pero el conductor puso en marcha el vehículo e intentó darse a la fuga, arrastrando al uniformado unos siete metros, hasta que el jefe policial logró tomar las llaves y apagar el motor.
El sospechoso fue apresado y trasladado a la sede policial, donde lo identificaron como Walter Miguel Acevedo, domiciliado en calle Entre Ríos Nº 514 del barrio Centro de la ciudad Capital. Por disposición de la fiscal de turno, Dra. Celia Mussi, quedó aprehendido por el supuesto delito de atentado y resistencia a la autoridad.
Una vez en la dependencia policial, Acevedo expresó textualmente: “No saben en el quilombo que se están metiendo ustedes, lo influyente que soy yo y mi mujer, van a perder el trabajo”.
El subcomisario Abdala fue examinado por el médico de Policía, quien diagnosticó que presentaba lesiones curables en diez días, salvo complicaciones.