Un individuo que a mediados de octubre del año pasado fue detenido —junto a otras personas— en un allanamiento efectuado en un lavadero e inmuebles del capitalino barrio Campo Contreras, por estar involucrados en la venta de drogas, fue condenado a cumplir la pena de dos años de prisión en suspenso y fue liberado con medidas restrictivas.
Se trata de Omar Ferreyra, quien era empleado del lavadero donde también fue detenido el propietario, un sujeto conocido como “Tortu” Pérez, de cuyo inmueble el personal de la División Drogas Peligrosas secuestraron tres teléfonos celulares, un rifle de aire comprimido, un envoltorio con marihuana, la suma de 32 mil pesos, un automóvil y una moto.
En el lavadero los policías incautaron 7 envoltorios que contenían cocaína, en otro de los inmuebles hallaron una balanza de precisión, y en una tercera vivienda secuestraron dos envoltorios con cocaína, siendo detenidas varias personas.
Acuerdo de las partes
La Dra. María Gabriela Gauna —de la Unidad Fiscal de Lucha Contra la Narcocriminalidad— le imputó el delito de tenencia de estupefacientes con fines de comercialización, en grado de partícipe secundario, y acordó con el defensor oficial Roberto Carabajal —quien asiste legalmente al imputado— someter la situación de este al trámite abreviado, conviniendo una pena de dos años de prisión en suspenso, restricciones y reglas de conducta a cumplir.
En una audiencia virtual se presentó tal acuerdo ante el Dr. Rodolfo Améstegui, juez de Control y Garantías de la Circunscripción Capital, quien tras analizarlo y en razón de la conformidad manifestada por el inculpado, resolvió homologarlo.