Cansada de las constantes agresiones físicas y maltrato mental, una joven decidió poner fin a la relación amorosa que los mantuvo unidos durante seis años. Su pareja, era un agente de Policía. Tras la ruptura, el uniformado habría comenzado a hostigarla a través de mensajes y llamadas.
El caso fue denunciado en sede de la Oficina del Menor y la Familia de Las Termas y la Fiscalía de Turno de la Circunscripción Río Hondo y Jiménez, Dra. Tania Monte Bitar.
La denuncia fue realizada por una joven de 22 años, residente en el barrio Toro Yacu de la ciudad de Las Termas. De acuerdo con lo manifestado por la víctima, horas antes se encontraba en su vivienda, cuando recibió un llamado telefónico. Era de un número desconocido.
Atendió, de inmediato. Apenas dijo “hola”. Se dio cuenta que era su expareja. Un agente de Policía de 25 años, residente en la ciudad de Las Termas. El mismo se desempeña en el Área Prevención de la Departamental Nº 6.
El sujeto comenzó a amenazarla de muerte. “Vos tienes que volver conmigo, porque yo te amo y sos mía. No puedes tirar todo así como lo estás haciendo. Te vas a arrepentir, te juro que me lo voy a cobrar”, le habría dicho el agresor.
Pero no habría sido la única advertencia que recibió de parte de su expareja. El agresor, la habría llamado en otras oportunidades para “exigirle que retomara la relación amorosa que tenían”. Además, le habría enviado mensajes de texto y Whatsapp, pidiéndole “hablar”.
Otros casos de violencia
La mujer —quien se encuentra estudiando para maestra— decidió terminar con el calvario que estaba viviendo. Habló con sus familiares y le contó lo que estaba pasando. Los motivos que la llevaron a poner fin la relación que los unía y sobre todo, el temor que sentía hacia el efectivo policial. La denunciante se presentó ante la Policía y reveló que “mantuvo un noviazgo de seis años con el agresor, donde era víctima de constantes agresiones físicas y verbales, ya que era celoso y constantemente la maltrataba psicológicamente”. La separación se habría suscitado hace dos meses, luego que el agresor le propinó una brutal paliza y la habría amenazado con su arma reglamentaria. Sería el móvil, por el que decidió poner fin a la relación.
Tiempo después, hace un mes y dos semanas, comenzó a sufrir el hostigamiento psicológico; y temiendo por su vida, decidió recurrir a la justicia para estar contenida.
Mientras se iniciaron las averiguaciones pertinentes sobre el caso.
Dictan la prohibición de acercamiento
Tras la denuncia de la víctima, se dio intervención en el caso a la Fiscalía de Turno de la Circunscripción de Río Hondo y Jiménez, que dispuso que la denunciante comenzara a recibir la contención psicológica correspondiente para poder afrontar la situación traumática que vivió.
Por otro lado, se dispuso una prohibición de acercamiento e impedimento de contacto por cualquier vía de comunicación entre la expareja; por lo que tanto la mujer como el uniformado denunciado fueron notificados de la medidas dispuestas por la Fiscalía.
Los uniformados de la División Policía Científica secuestraron el celular de la víctima con el fin de poder analizarlo. Mientras se llevan a cabo los relevamientos vecinales y la confección de un informe socio-ambiental.