Personal policial de la División Prevención y Protección contra el Alcoholismo detectó ayer, minutos antes de las 19, una reunión en la que se consumía bebidas alcohólicas, violando las medidas de bioseguridad del distanciamiento social, preventivo y obligatorio. La música a alto volumen alertó a los vecinos, quienes se comunicaron con la Policía. Los uniformados determinaron que había una gran cantidad de personas de ambos sexos en un domicilio de la manzana G, propiedad de una joven de 28 años.
Con el apoyo del personal del Cuerpo Guardia de Infantería y de la Sección Canes, doce personas fueron trasladadas a la Escuela de Suboficiales y Agentes para cumplir con el protocolo sanitario.
Se labraron las infracciones y se secuestraron bebidas alcohólicas y dos parlantes de gran tamaño.