Una joven empleada de 20 años se encontraba atendiendo clientes en un local comercial de Libertad al 2.500, del barrio Mosconi, de la zona oeste de la ciudad Capital, de venta de prendas de vestir.
Alrededor de las 13.30 de ayer había clientes en el comercio que miraban la ropa que estaba en exhibición. En esa circunstancia, una mujer se apoderó de un pantalón joggin y salió del local.
La empleada de comercio advirtió la acción delictiva de la “mechera” y salió en persecución de la misma. Logró alcanzarla en Libertad casi canal San Martín, donde se produjo un forcejeo. La trabajadora pretendía retenerla y llamar a la Policía.
En medio de la lucha, la “mechera” extrajo un revólver y pretendió balear a la empleada. Sin embargo, la situación fue advertida por un oficial de Policía de civil, quien presta servicios en Logística de la fuerza de seguridad provincial. El efectivo intervino y logró que la “mechera” arrojara el arma de fuego al piso y la inmovilizó. En tanto, la empleada del comercio recuperó la prenda de vestir que había sido sustraída del negocio.
Seguidamente, arribó personal de la Comisaría Comunitaria Nº 4, que develó que el arma es un revólver, calibre 22 milímetros, que tenía una bala en el tambor, lista para ser disparada.
La acusada fue trasladada a la dependencia policial, donde se determinó que tiene 18 años, se domicilia en el barrio Almirante Brown y tiene un hijo de cinco meses.
La propietaria del local comercial decidió no realizar la denuncia por el hurto del pantalón.
En consecuencia, la representante del Ministerio Público Fiscal, Dra. Lorena Nieva, ordenó que se verificara que la joven tiene un hijo menor y que sea entregada a un familiar, lo que finalmente fue concretado por personal de la Comisaría 4.
Asimismo, los peritos secuestraron el arma de fuego y tratan de determinar su procedencia.