Un sujeto domiciliado en el capitalino barrio Ramón Carrillo, que está acusado de ultrajar sexualmente a una niña de 7 años, a la que además corrompió y amenazó, deberá enfrentar un juicio oral ya que la Dra. María Pía Danielsen, jueza de Control y Garantías de la Circunscripción Capital, elevó a esa instancia la causa instruida en su contra.
La magistrada hizo lugar a la petición que había realizado el Dr. Sebastián Robles, representante del Ministerio Público Fiscal, quien consideró que la investigación penal preparatoria estaba concluida y tras requerir que se convaliden las evidencias y elementos probatorios colectados durante la investigación, solicitó que se eleve el caso a juicio.
Oposición de la defensa
La Dra. Analía Loto, integrante del Ministerio Público de la Defensa —que asistió al inculpado— se opuso a la elevación del caso a juicio, ya que a su criterio debía modificarse la acusación de abuso sexual gravemente ultrajante, corrupción agravada por ser menor la víctima y por las amenazas, en concurso ideal de delitos.
La defensora solicitó que la conducta de su asistido sea encuadrada en el abuso sexual simple, y que se le conceda la excarcelación, ya que —a su criterio— no existían riesgos procesales que impidan conceder dicho beneficio, según remarcó.
A su turno, la representante del Ministerio Pupilar, Dra. Elba Mendoza, pidió resguardar los intereses de la niña, y que reciba la asistencia psicológica pertinente.
La jueza difirió la resolución para poder observar la Cámara Gesell realizada a la menor, y en una audiencia realizada ayer elevó el caso a juicio con la acusación endilgada por la fiscalía.
Lo sorprendió la madre de la menor
El caso salió a la luz por la denuncia que realizó la madre de la menor, quien durante casi un año asistió a la casa del imputado, ya que este tiene una incapacidad y solía hacerle mandados, pero en realidad el sujeto aprovechaba tal situación para abusarla.
El 25 de abril de 2018, la madre de la niña salió a buscarla y vio su bicicleta en la casa del acusado, por lo que ingresó a la casa y escuchó el televisor en volumen alto, por lo que fue a la habitación del sujeto y lo sorprendió en la cama, con el torso desnudo y su hijita encima de él con su ropa interior baja. Ella le reclamó y el sujeto le dijo que no “pasaba nada”.