“Amor, voy a ir a visitar a mis padres. Voy a volver temprano”, le dijo una joven de 22 años a su concubino. Se dirigió a la casa de sus padres y luego se encontró con un agente de Policía, con quien se dirigió hacia la propiedad de un vecino. Fueron descubiertos cuando salían de una de las habitaciones juntos.
Era aproximadamente la hora cero de ayer, cuando un muchacho de 23 años, residente en la localidad de Tomas Young —departamento General Taboada— le escribió a su concubina. Estaban conviviendo desde hacía unos meses. La mujer, en horas de la tarde, le había manifestado al peón rural que “iba a visitar a sus padres, para ver cómo estaban”.
Pero ya era tarde y como la mujer no volvía a la casa, decidió ir a buscarla. El joven engañado se dirigió hasta la propiedad de sus suegros. Habló con los familiares de su novia, quienes le aseguraron que “había estado unos minutos en el lugar y luego se había retirado”.
De inmediato, intentó comunicarse con ella. Pero no tuvo respuesta. En ese momento, comenzó a buscarla desesperadamente en el pueblo. Les preguntó a los vecinos “si algunos la habían visto”. Pero no tenía respuestas satisfactorias.
Golpeó puerta por puerta de casas de la zona, hasta que llegó a la vivienda de un vecino. Apenas llamó a la puerta el muchacho, el dueño del lugar salió a atenderlo. Le dijo que “estaba buscando a su señora, porque nadie la había visto y estaba preocupado”.
El vecino le había contestado que “no sabía nada de la chica” y que “no la había visto en todo el día”. Mientras le aseguraba que “si tenía alguna noticia, le avisaba”. El muchacho estaba buscando a su amada junto a su cuñado y un amigo.
Mientras hablaba con el propietario del inmueble, divisó a su concubina que salía de una de las habitaciones de la propiedad. La mujer estaba acompañada de un agente de Policía —quien se desempeña en la sede de la Comisaría Comunitaria 48 de Los Juríes—. Estaba sonriendo y siendo “muy amable y amigable con el uniformado”.
Se percató de que algo pasaba entre ambos, por lo que de inmediato el peón intentó enfrentar al agente de Policía. Pero el efectivo reaccionó de manera violenta contra el muchacho.
Ataque armado
De acuerdo con lo manifestado por el denunciante a los efectivos de la Comisaría Comunitaria 48 de Los Juríes, el agente lo habría amenazado de muerte e insultado con palabras irreproducibles. Mientras él trataba de hablar con su concubina, quien se refugiaba detrás del uniformado.
Ante la situación, el policía comenzó a empujar al engañado hombre. A empujones, delante de su cuñado, su amigo y el dueño de casa, el efectivo sacó de la propiedad al joven. Luego, le habría apuntado con el arma reglamentaria y le aseguraba que lo asesinaría de un disparo.
Los vecinos advirtieron el incidente, por lo que de inmediato alertaron a la Policía. Los uniformados de la Comisaría Comunitaria 48 de Los Juríes se hicieron presentes en el lugar y se entrevistaron con el agredido.
El joven se dirigió a la sede policial, donde radicó la denuncia penal correspondiente. Por lo que se dio intervención del hecho a la Fiscalía de la circunscripción de Añatuya, que ordenó una serie de medidas judiciales a seguir las próximas horas.
Secuestran pistola con 12 balas
Por disposición de la Fiscalía de turno de Añatuya, los uniformados realizaron el secuestro de una pistola con la que el agente de Policía amenazó de muerte al joven engañado.
Se trata de un arma de fuego calibre 9 milímetros, marca Bersa Thunder —arma reglamentaria—, con un cargador y 12 cartuchos de balas.
Ante la situación, la Fiscalía dispuso que el uniformado y el denunciante sean notificados de medidas restrictivas de conducta, mientras se lleva a cabo la investigación penal preparatoria.
Se tomará declaración testimonial a los ocasionales testigos del incidente.