En horas del mediodía de ayer el Dr. Sebastián Robles, fiscal designado para los casos de violación a las medidas dispuestas para evitar la propagación del coronavirus, procedió a indagar a las folcloristas Roxana Carabajal y Sandra Farías, tras lo cual decidió concederles la libertad, imponiéndoles medidas restrictivas.
Optaron por el silencio
Durante los interrogatorios, que se realizaron mediante sendas videollamadas, las mujeres imputadas por los delitos de atentado y resistencia a la autoridad, amenazas y lesiones, fueron asistidas por la Dra. Adriana Bóbboli, integrante del Ministerio Público de la Defensa, y en la ocasión ambas decidieron abstenerse de declarar ante el fiscal, haciendo uso del derecho constitucional que les asiste.
Sobre el procedimiento
Cabe recordar que Roxana Carabajal y Sandra Farías habían sido aprehendidas días pasados luego de que obstaculizaran un procedimiento policial en el capitalino barrio Mariano Moreno, en procura de evitar que sea aprehendido Nazareno Saavedra, hijo del bailarín Juan Saavedra, quien había sido sorprendido —junto a otros sujetos— jugando al fútbol en la calle, sin tener colocados barbijos o tapabocas, con lo que incumplían las medidas sanitarias.
Durante el operativo, las mujeres increparon a los efectivos policiales, e incluso Sandra Farías agredió a uno de ellos aplicándole una patada, y los amenazaron.