Una mujer advirtió que su hija de 12 años demoraba. Alrededor de las tres de la tarde del lunes pasado, la niña había salido a buscar leña en una zona montuosa, a unos 500 metros de su casa, ubicada en un paraje a unos tres kilómetros de la ciudad de Añatuya, departamento General Taboada. La madre decidió salir a buscarla. Al llegar al monte, advirtió la presencia de su hija y de un sujeto que se dio a la fuga semidesnudo. Se trataba de un vecino, quien además es yerno de la mujer. El individuo olvidó las zapatillas en el lugar y corrió descalzo. La menor había sido accedida carnalmente por el presunto depravado.
El sujeto llegó a su casa, se calzó otras zapatillas y sin decirle nada a su pareja —hermana de la niña— se alejó de la vivienda. Se trasladó hasta la casa de su madre, residente en el barrio Rosso, de Añatuya. Posteriormente, se entregó —acompañado de su progenitora— ante los uniformados de la División Robes y Hurtos de la Departamental 13 que lo estaban buscando, por orden de la representante del Ministerio Público Fiscal, Dra. Florencia Garzón.
El joven había manifestado ante los investigadores que no era la primera vez que se veía con la menor, quien es su cuñada y vive a 500 metros de su casa. En este sentido, indicó que anteriormente había mantenido encuentros íntimos con la menor. El sujeto quedó tras las rejas por el delito de abuso sexual y el médico de Policía confirmó que la víctima había sido accedida carnalmente.
La pareja del sujeto y familiar de la menor se trasladó hasta la dependencia policial para conocer la situación legal del joven, ocasión en la que solicitó asesoramiento a los uniformados de la Comisaría Cuarta del Menor y la Mujer para que el acusado no regresara más a la casa donde convivían. Ambos tienen una hija en común.