Tiene 21 años y varias causas por estafa en los Juzgados de ciudades Capital y La Banda, por lo que tenía pedido de captura nacional. La joven y una presunta cómplice están acusadas de presentarse como empleadas judiciales o asistentes sociales para engañar a la gente. De acuerdo con las numerosas denuncias, les prometían un aumento de haberes a jubilados, adjudicación de casas o entrega de alimentos y materiales de construcción. Sin embargo, para acceder al “beneficio”, las sospechosas convencían a las víctimas de entregarles documentación personal y hasta tarjetas de débito y crédito para “acreditarles” los incrementos económicos. Los investigadores determinaron que utilizaban la documentación y las tarjetas para extraer dinero, créditos y préstamos.
Las investigaciones de la División Delitos Económicos, bajo la dirección de los fiscales Celia Mussi —de Fiscalía Capital— y José Piña —de Banda y Robles—, generaron la orden de detención para ambas sospechosas. Los policías apresaron hace dos meses a Paula Alejandra Montalivet (49 años), domiciliada en el Bº Ampliación El Polear. Sin embargo, no pudieron ubicar a Yanina Ovejero (21), residente en El Polear, departamento Banda. A partir de ese momento, se transformó en prófuga y la Justicia solicitó la captura nacional. Los investigadores realizaron averiguaciones y efectivos de Delitos Económicos apresaron ayer a Ovejero en una vivienda de la localidad de La Cañada, departamento Figueroa.
Contextual
La necesidad de muchos provoca que, cada vez con mayor frecuencia, sean víctimas de inescrupulosos que solo buscan quedarse con lo poco que tienen y, además, generarles un gran perjuicio económico. En épocas de crisis se multiplican los estafadores que, con su verborragia y artimañas, logran apoderarse de lo ajeno con facilidad. Los embaucadores con el “cuento del tío” están en todos lados y se “disfrazan” de distintas maneras.