Dos vecinos del barrio La Merced habían ingresado ayer a una zona montuosa del barrio Néstor Kirchner de Añatuya (General Taboada), para buscar animales yeguarizos de su propiedad que estaban desaparecidos. En esa circunstancia, a las tres de la tarde, a la altura de la calle Italia prolongación, uno de ellos, Martín Olivera (19 años), advirtió la presencia de un cuerpo humano en avanzado en estado de descomposición en uno de los “claros” del monte. Alertó a su acompañante y luego llamaron a la Policía.
El hecho generó la presencia del personal de la Comisaría 41, de la Departamental 13 y de las fiscales Cecilia Rímini y Andrea Darwich, ante la sospecha de que el cuerpo sería de Juan Domingo Villarreal, de 74 años, quien se encuentra desaparecido desde el 4 de agosto pasado.
El cadáver, además de sufrir los efectos del paso del tiempo y las temperaturas, había sido atacado por alimañas en ambos brazos, el rostro y la cabeza, prácticamente solo tenía el cráneo, lo que evitaría a simple vista determinar si se trata de Villarreal. No obstante, fuentes develaron que el cuerpo hallado vestía chomba celeste, un pantalón jogging negro y zapatillas negras, similares a las prendas que tenía el desaparecido la última vez que lo vieron. Asimismo, las características físicas —estatura y contextura física— concordarían con el hombre de 74 años.
El cuerpo fue trasladado a la morgue para ser sometido a autopsia, a fin de develar la causa de muerte.
Villarreal es un hombre que deambulaba por la ciudad y adicto a bebidas alcohólicas, hasta que una comerciante le dio cobijo en su casa y lo cuidaba. El 4 de agosto lo llevó al hospital y tras ser atendido por el médico, debía esperar en la vereda del centro de salud a la comerciante para que lo llevara a la casa. Sin embargo, cuando arribó la mujer de 39 años no lo encontró.