“Mis hijos se están muriendo quemados. Ayuda por favor”, fue el grito desesperado de un padre residente en el barrio Belén de la Capital. Lenguas de fuego y humo acechaban en una trampa mortal en un hogar donde vivía una familia numerosa. El foco ígneo se habría producido de manera intencional y el saldo fue seis heridos graves con quemaduras.
Eran aproximadamente las 2.30, cuando desconocidos se hicieron presentes en una vivienda de la manzana 13 lote 3 del mencionado barrio, y por una ventana arrojaron un elemento inflamable. Se trataría de combustible. Luego, prendieron fuego.
La propiedad está constituida por dos habitaciones. En la primera descansaban cuatro hermanos de entre 5 y 12 años; más un primito de 14. Los menores estaban durmiendo, cuando se desataron las llamas. De inmediato, al entrar en combustión los colchones y lo que había en la habitación se desató el fuego.
Las llamas se propagaron de inmediato. Los menores quedaron envueltos en llamas, mientras el foco ígneo se propagaba hacia el resto de la propiedad. El fuego se apoderó de la humilde vivienda en cuestión de minutos.
En la segunda habitación descansaba el dueño del hogar. Se trata de Alejandro Torres, de 43 años. Fue invadido por una gruesa columna de humo que le habría cortado la respiración. Se despertó y encontró su casa en llamas.
En medio de su desesperación comenzó a pedir ayuda. Los vecinos no dudaron ni un minuto en auxiliarlos. Socorrieron a los menores, a quienes les realizaron reanimación hasta que se los estabilizó. Los menores y su padre, de inmediato, fueron trasladados al Cepsi y la hospital Regional, respectivamente. Se encuentran internados en grave estado.
Amenazas
Mientras los efectivos de la Comisaría Comunitaria 5 y de la Departamental Nº 1 Zona Norte iniciaron las pesquisas correspondientes sobre los pormenores del hecho, se pudo determinar que la familia venía sufriendo amenazas de muerte.
El destino de los Torres quedó sellado el fin de semana último. Según se conoció, dos hijos de Alejandro —un menor de 14 y otro de 20, identificado como José Benito Torres— protagonizaron una pelea en la calle. Se habrían trenzado en una disputa territorial en el barrio, con un vecino de apellido Martínez. Los jóvenes resultaron con lesiones de arma blanca en la cabeza y en diversas partes del cuerpo, por lo que tuvieron que ser hospitalizados.
Desde ese momento, la familia comenzó a recibir amenazas de muerte constantemente. “Los vamos a matar, ya van a ver”, les habrían jurado. Los agresores —quienes ya fueron identificados por la Policía— se habrían encargado de que la familia se enterara de las amenazas. Se habrían presentado en horas de la siesta del lunes para asegurarles que “los iban a matar”.
Alejandro temía por su vida y la de sus hijos, por lo que de inmediato intentó huir del lugar. Estaba organizandose para retirarse del domicilio, pero a la madrugada fue sorprendido por el incendio que habría sido producido de manera intencional y que casi les cuesta la vida.
Mientras la Policía busca a dos prófugos, anoche se generaron nuevos incidentes.
“Saquen a mis hijos, por favor”
Desesperado y con dificultad para respirar por las columnas de humo, Alejandro tenía entre sus brazos a uno de sus hijos. Intentaba salvarlo y logró pedir ayuda a sus vecinos. De inmediato, los allegados a la familia ingresaron a la propiedad.
“Saquen a mis hijos, por favor”, fue la súplica que realizó Alejandro a sus vecinos. Entraba y salía de la casa, tratando de rescatar a los menores que yacían en la cama con quemaduras, mientras repetía: “No los dejen morir. Mis hijos no pueden morir así”. Los vecinos sacaron de la vivienda a las víctimas, hasta que el personal del Sease 107 las asistió y trasladó a centros de salud en grave estado.
Hallaron la mascota calcinada
La familia Torres tenía un perro que amaba mucho. Era una de las mascotas que solía estar siempre adentro de la casa. Anteanoche, estaba durmiendo en la pieza donde descansaban los menores. La encontraron muerta, calcinada.
La escena con la que se encontraron los vecinos y los familiares de las víctimas ayer, cuando realizaban la limpieza, fue desgarradora. La mascota de la casa estaba muerta debajo de una de las camas, incinerada.
“Encontramos a nuestra perra muerta. Imagínate qué le hubiera pasado a los chicos si nadie los ayudaba. Los chicos iban a morir igual que el pobre perro”, aseguró Claudio —hijo de Alejandro— a Nuevo Diario.
Los peritos de la División Policía Científica trabajaron en el lugar.
Hay un aprehendido por el ataque
El hecho es instruido de manera conjunta entre la fiscal de Capital, Dra. Celia Inés Mussi y el personal de la Comisaría Comunitaria 5, quienes iniciaron las pesquisas correspondientes para establecer las causas del incendio que casi terminó en una tragedia. Se conoció que los uniformados lograron aprehender a uno de los sospechosos de ser el autor del ataque que habría sufrido la familia Torres. Se trata de un sujeto identificado como Néstor Eduardo Martínez, de 30 años, residente en el barrio Belén.
Los efectivos continúan las averiguaciones pertinentes del hecho, con el fin de aprehender a dos familiares de Martínez, quienes habrían participado del incidente.
“La piel se nos pegaba en las manos”
En medio de la oscuridad y asfixiados por el humo, los vecinos y la Policía trataron de ayudar a los integrantes de la familia Torres. Los menores fueron rescatados en primera instancia y luego Alejandro y una mujer de 75 años, identificada como Elvira Torres.
“Me di cuenta de que algo estaba pasando, porque se cortó la luz de la casa. Salí a ver qué pasaba y me encontré con todo en llamas. De inmediato vine a ayudarlos. Apenas entré vi a Alejandro, que estaba desesperado pidiendo ayuda por sus hijos. Todo era humo, llamas y estaba todo oscuro”, dijo uno de los vecinos que auxilió a la familia.
Al tiempo que agregó: “Entramos a la pieza y los chicos estaban quemándose. Estaban dormidos cuando prendieron fuego. Estaban desmayados y la piel se nos pegaba en las manos a nosotros. No entendemos cómo se metieron así con los chicos. Las criaturas no tienen nada que ver con las cosas de los grandes. Ojalá que los chicos estén bien”.
Por otro lado, remarcó: “Sabían que algo iba a pasar, porque ellos (por los supuestos agresores) vinieron y se presentaron aquí. En la vereda de la casa le dijeron que ‘le iban a prender fuego y matarlos a todos’. Ojalá que todos los chicos estén bien”.