La noticia corrió como “reguero de pólvora”: la familia de los acusados de provocar un incendio en el barrio Belén de la ciudad Capital, ocasión en la que cinco menores resultaron con quemaduras y asfixiados por efectos del humo, iban a instalarse en una casa deshabitada del barrio Mama Antula de La Banda. La familia llegó acompañada por la Policía.
En esos precisos momentos, los habitantes del complejo habitacional se conglomeraron en la zona y se manifestaron en contra de tenerlos como vecinos. Hicieron palmas como una forma de que se vayan del lugar, lo que finalmente sucedió.
Personal policial tuvo que llevarlos a otro lugar, ya que al barrio Belén, por el momento, no pueden regresar por los graves incidentes ocurridos en los últimos días y porque los vecinos “no los quieren en el lugar”.
Si bien el hecho generó la presencia de otros patrulleros, no se registraron disturbios.
Los vecinos del barrio Mama Antula se manifestaron pacíficamente.