En medio de la preocupación y la desesperación por encontrarlo sano y salvo, una familia de la ciudad de Frías –departamento Choya- movilizó a una gran cantidad de policías para la búsqueda del joven. Lo encontraron en su hogar escondido.
En la jornada de ayer, una familia de apellido Saavedra del barrio Sumampa, se percató que uno joven de 25 años había desaparecido. El muchacho estaba en el hogar, pero había desaparecido sin dar ninguna explicación.
De inmediato, comenzaron a llamarlo a su celular. Pero no tuvieron respuestas algunas. Lo buscaron en su domicilio y en las casas de sus amigos y allegados, que solía frecuentar. Pero nadie tenía noticias del muchacho.
La incertidumbre sobre dónde podía estar o si le había pasado algo, crecía más con el paso de las horas. La Policía se sumó a la búsqueda. Se hicieron rastrillajes y con el paso de las horas, la búsqueda se intensificaba.
Pero en la noche del viernes, los efectivos decidieron realizar una minuciosa inspección en el lugar donde había sido visto por última vez: su casa. Se realizó una requisa habitación por habitación, donde los uniformados se llevaron la “gran sorpresa”.
La víctima de 25 años, que estaba desaparecida y que era intensamente buscada por vecinos, familiares y policías, estaba oculta debajo de su propia cama en su habitación de la vivienda ubicada en el barrio Sumampa.
De inmediato, el joven fue entrevistado por la Policía donde reconoció que “había estado todo el tiempo oculto en el lugar”. El mismo fue trasladado al hospital Zonal de Frías donde fue examinado por el médico de guardia, quien indicó que se encontraba en buen estado de salud.
El muchacho fue entregado a sus padres; mientras se continúan con las averiguaciones pertinentes sobre lo que le habría pasado.