Un llamado telefónico de una mujer que pedía ayuda a la Policía, porque su hijastro estaba violento, terminó en una brutal agresión contra los efectivos cuando se aprestaban a inmovilizar al agresor.
Eran aproximadamente las once de la noche del martes, cuando una mujer residente en el barrio Rivadavia se comunicó a la Sala Central de Comunicaciones aduciendo que “estaba siendo víctima de violencia doméstica”. Su hijastro había llegado alcoholizado a su propiedad ubicada en el Pasaje 415 y comenzó a ocasionar disturbios. Estaba descontrolado y agresivo, por lo que la mujer solicitó de inmediato la presencia policial, con el objetivo de tranquilizarlo.
Ante la situación violenta, tratando de contener a la víctima, los uniformados se dirigieron al inmueble de la damnificada. En el lugar se entrevistaron con el ama de casa, quien se negó a identificarse y, alterada, les manifestó que “su hijastro estaba ocasionando incidentes”.
El sujeto, ante la presencia policial, se tornó más violento. Por lo que comenzó a insultar al personal y, posteriormente, intentó lesionarlos. Intentó golpearlos, pero no logró su cometido. De inmediato, el cabo primero Raúl Rocha y el agente César Elizando procedieron a realizar las actuaciones de rigor.
Se produjo un forcejeo con el agresor, hasta que lograron inmovilizarlo. En ese momento, la mujer que había denunciado al sujeto junto a un vecino comenzaron a agredir a los uniformados. Les propinaron golpes en diversas partes del cuerpo. El confuso hecho fue aprovechado por el revoltoso para darse a la fuga del sitio con rumbo desconocido.
Mientras la mujer y el vecino continuaban insultando al cabo primero y al agente. Al mismo tiempo que le recriminaban que “querían detener a un joven”.
Los policías se retiraron del inmueble y se dirigieron a la sede de la Comisaría Comunitaria 4, donde radicaron la denuncia penal por el supuesto delito de lesiones.
En el hecho tomó intervención la Fiscalía de turno de la circunscripción Capital, que dispuso que los efectivos lesionados sean examinados por el médico de Sanidad Policial, quien les diagnosticó lesiones leves, curables en diez días, salvo complicaciones. Se dispuso que se iniciara una minuciosa investigación penal sobre los pormenores del incidente; para determinar fehacientemente los motivos del hecho.
Se tomará declaración testimonial a los ocasionales testigos y se realizará un informe socio-ambiental en el domicilio donde se produjo el problema.