“Mami no sé cómo decirte esto. Tengo miedo de que no me creas o que me pegues, pero no aguanto más. Mi tío me obligó a mantener relaciones sexuales con él varias veces”, fue la revelación que una menor de 14 años le realizó a su madre, sobre el calvario que vive desde hace tiempo en manos de un familiar político.
La denuncia fue realizada en sede de la Comisaría Comunitaria 29 de Quimilí, por una mujer de 43 años residente en el barrio El Palomar, de la mencionada ciudad cabecera del departamento Moreno.
El tormento que la adolescente vivía en su hogar se habría iniciado hace aproximadamente dos años. Los abusos, de acuerdo con lo manifestado por la víctima, se iniciaron en una reunión familiar de parte de su tío político. El sujeto era cuñado de su madre.
La víctima había comenzado a tener un retroceso en el estudio, se habría vuelto rebelde y tenía algunos problemas de conducta que alertaron a su madre que algo raro pasaba. La mujer pensó que se trataba de las amistades que la menor tenía, por lo que decidió mantener una charla con ella para saber bien qué sucedía.
Temiendo por su vida, ya que siempre había recibido amenazas de muerte de parte del agresor. Tenía mucho temor de contar la verdad, pero juntó valor suficiente y pese a la culpa que la invadía, ya que se sentía responsable de lo que le pasaba, decidió romper el silencio para evitar que otras menores pasaran por su misma situación. Podría ser alguna hermana o alguna prima suya, una nueva víctima del depravado, por lo que decidió contar lo que sucedía.
De acuerdo con lo manifestado por las fuentes consultadas, en primera instancia, el sujeto habría manoseado a la víctima, a quien la encontró en su vivienda cuando jugaba con sus primitas menores.
“Compré algo que te va a gustar”, le dijo a la menor, que en ese momento tenía aproximadamente 12 años. El sujeto, bajo engaños, la llevó hacia una de las habitaciones del inmueble, donde la ultrajó sexualmente. La manoseó y le dijo que “era un secreto entre ellos y que no debía decirle a nadie, para que nadie tenga problemas”.
Con el paso del tiempo, las vejaciones fueron agravándose. El sujeto comenzó a abusar sexualmente a la víctima, obligándola a mantener relaciones sexuales o practicarle sexo oral.
Tras escuchar lo relatado por su hija, la mujer le exigió detalles de las amenazas que sufría. Por lo que la criatura rompió en llanto y contó todo lo que el agresor solía decirle para violarla.
Ante la situación, la madre de la víctima radicó la denuncia penal correspondiente por el supuesto delito de abuso sexual en contra del acusado.
En el caso tomó intervención la Fiscalía de turno de la circunscripción Capital, que ordenó una serie de medidas judiciales a seguir las próximas horas.