“Más vale que no le digas a nadie esto, porque te voy a matar a cuchilladas, ¿entendido?”, fue la amenaza que le vociferó un depravado a una niña de 12 años, luego de que la abusara sexualmente en su vivienda, cuando recibió asilo de parte de los padres de la víctima.
La denuncia fue realizada en sede de la Comisaría Comunitaria 20 de Atamisqui por el padre de la menor, un peón rural de 38 años, residente en el barrio Lagunita Norte, de la mencionada ciudad. El agresor es un conocido de la familia, de 30 años.
De acuerdo con lo manifestado por el denunciante, convive en una casa de calle Pública junto a su esposa y sus dos hijas —una de ellas de 12 años—. Estaba cenando, cuando recibieron la visita de un amigo. Era un joven conocido, quien tenía “buena reputación”.
El mismo le habría indicado que “no tenía adónde quedarse, luego de haber mantenido un problema en su vivienda”. Le habría contado la situación que estaba pasando y apelando a la lástima de sus amigos, les pidió que “lo ayudaran”. Los padres de la menor no dudaron en auxiliarlo ante la situación que estaba viviendo, por lo que de inmediato le dieron asilo. Por lo menos esa noche, para que no estuviera en la calle.
Le acondicionaron una de las habitaciones de la vivienda para que se pudiera quedar a dormir tranquilo. El depravado y el padre de la menor compartieron una cena juntos donde, el “sin hogar” fue consolado. Eran aproximadamente las dos de la madrugada de ese día, por lo que decidieron ir a descansar.
Abuso sexual
Esperó a que los dueños de la casa se durmieran, para concretar el aberrante abuso sexual. Se levantó y sigilosamente se dirigió hasta el dormitorio donde la niña de 12 años estaba durmiendo. Le tapó la boca con sus manos, mientras que con la otra le realizaba el ademán de que se quedara en silencio.
Se metió en la cama de la niña, la desnudó y la accedió carnalmente vía anal y vaginal. La amenazó de muerte para que no dijera a nadie lo que había pasado. Mientras le aseguraba que “nadie le creería lo que ella pudiera decir”.
Tras consumado el ataque sexual, el depravado se dirigió a dormir en su dormitorio. Al día siguiente, la menor se levantó y se encontraba en estado de shock. Nerviosa, intentó irse de la casa a visitar a un familiar que reside en cercanías. Pero su madre se lo prohibió.
La mujer se encontraba haciendo la cama de la menor, cuando descubrió en las sábanas manchas de sangre. Le preguntó a su hija qué había pasado. Pensando que tendría el primer período menstrual.
La niña, en primera instancia, se negó a responderle. Por lo que la mujer alertó a su esposo lo que había encontrado. La víctima terminó revelando que había sido abusada sexualmente por el amigo de la familia.
Ante la situación, su padre se dirigió a sede policial, donde radicó la denuncia penal correspondiente por el supuesto delito de abuso sexual con acceso carnal en perjuicio de su hija.
En el caso se dio intervención a la Fiscalía de turno de la circunscripción de Capital, que dispuso que se llevaran a cabo diversas medidas judiciales los próximos días por los uniformados que realizan las pesquisas del hecho.
Ordenan exámenes médicos y pericias
Tras la denuncia de abuso sexual con acceso carnal en perjuicio de la niña de 12 años, la Fiscalía de turno de la Capital dispuso que la víctima comenzara a recibir la asistencia médica correspondiente.
La víctima será examinada por un médico forense, para determinar fehacientemente el ataque sexual que sufrió en manos del depravado. Además, de determinar la data del mismo. Por otro lado, se dispuso que sea entrevistada por el ginecólogo.
La criatura comenzará a recibir asistencia psicológica y será sometida a una Cámara Gesell, para conocer los pormenores del aberrante abuso. Mientras se realizará un relevamiento.