Un efectivo de la Policía de la Ciudad mató a balazos a su hermano de 20 años, en la localidad bonaerense de Morón, al creer que se trataba de un delincuente luego de que la víctima le abrió la puerta del auto para hacerle una broma.
El hecho se registró alrededor de las 20.30 de antenoche en el cruce de Hipólito Yrigoyen y Belgrano, en ese distrito de la zona oeste del Gran Buenos Aires.
Un oficial mayor, de 28 años, que desempeña sus tareas en la Superintendencia de Investigaciones de la fuerza porteña, estaba en su Peugeot 206 esperando la luz verde del semáforo mientras se dirigía al cementerio local a buscar a su hermano cuando imprevistamente le abrieron la puerta y le tocaron su bolsillo, tras lo cual efectuó dos disparos con su arma reglamentaria. Cisneros creyó que era un delincuente que le quiso robar sus pertenencias, pero inmediatamente se dio cuenta que, en realidad, se trataba de su hermano.
El joven, vestido con una campera negra y un pantalón de jean azul, quedó tendido entre la vereda y el asfalto, y murió casi en el acto como consecuencia de las heridas sufridas.