Una joven trabajadora independiente —de 20 años— con domicilio en el capitalino barrio San Germés, denunció a su madre y al padrastro, acusando a ambos de haberla agredido y lesionado, cuando ella intervino para defender a su progenitora, quien lloraba tras discutir con el acusado.
La denunciante sostuvo que desde que tiene uso de razón recibe maltrato por parte de su madre —de 38 años— y ahora se sumó el concubino de esta, de 30. Indicó que tras regresar de trabajar su madre le reclamó por la falta de alimentos y elementos de higiene, diciéndole cuándo se iría. Ella se encerró y luego escuchó discutir y llorar a su madre. Intervino y fue lesionada por ambos. La fiscal Norma Matach impuso restricciones.