En una audiencia virtual realizada ayer en la mañana, la Dra. Victoria Sottini, integrante de la Unidad Fiscal para delitos contra la integridad sexual y violencia institucional, requirió la prisión preventiva para un pastor evangélico domiciliado en el capitalino barrio Borges, al que acusó de haber abusado sexualmente de cuatro niñas que eran vecinas y asistían al culto.
Sobre el individuo pesa la acusación de abuso sexual simple en perjuicio de dos niñas, y abuso sexual gravemente ultrajante en perjuicio de otras dos menores, ambas figuras agravadas por la condición de pastor que detenta el inculpado, quien fue denunciado por los padres de las niñas víctimas.
La representante del Ministerio Fiscal consideró que están dados todos los requisitos exigidos por la ley, para adoptar la medida que requirió, ya que —a su criterio— los hechos denunciados están acreditados, y existen suficientes evidencias como para endilgar al pastor la autoría material.
Además, la Dra. Sottini aludió la existencia de los riesgos procesales de fuga y entorpecimiento al accionar de la Justicia, ya que restan producir evidencias para completar el plexo probatorio y concluir la investigación penal preparatoria.
Cuarto intermedio
En razón de la extensa exposición de la fiscal, la jueza María Pía Danielsen pasó a un cuarto intermedio hasta hoy en la mañana, para que realice los planteos la defensa del pastor inculpado.
La conducta desplegada por el sujeto motivó la reacción de los vecinos, que atacaron su vivienda, quemaron gomas y exigieron que sea detenido, lo cual se produjo el 20 de julio del corriente.