“Vos qué me reclamas a mí, vos no sabes todo lo que he hecho por vos, las cosas que he evitado que te pasen a vos y que sí me han pasado a mí. A mí hasta me abusaron”, le dijo una joven a su hermana menor. La adolescente de 17 años le confesó: “Y vos por qué dices que a mí no me pasó, también me abusaron”. Fue la discusión, que sacó a la luz los abusos sexuales que tres hermanas sufrían de parte de sus familiares.
Las averiguaciones que lleva a cabo la Fiscalía de Añatuya se iniciaron en julio del corriente año, cuando una mujer residente en la ciudad de Selva —departamento Rivadavia— se presentó en la sede de la Comisaría Comunitaria 34 y denunció a su hermano y a su compadre por vejaciones.
Según se conoció, el calvario que vivían tres hermanas —una de ellas de 16 años— quedó descubierto cuando las víctimas mantenían una discusión. Estaban terminando de cenar, cuando se produjo un cruce de palabras entre las hermanas, quienes revelaron que las tres eran sometidas sexualmente por su tío materno y un padrino.
Las vejaciones, de acuerdo con lo manifestado por las damnificadas, se suscitaron bajo amenazas de muerte y aduciendo los agresores que les “harían lo mismo a las otras hermanas”.
Los ataques sexuales se habrían consumado sistemáticamente durante varios años. Las víctimas eran adolescentes cuando comenzaron a ser abusadas por sus familiares, quienes solían accederlas carnalmente cuando quedaban en sus casas a su cuidado.
Una de las víctimas reveló que una de las violaciones se habría producido cuando su madre quedaba cuidando a su padre, quien padecía una grave enfermedad. Por lo que los únicos familiares que tenían para cuidarlas eran su tío y su padrino.
Los agresores hostigaban sistemáticamente a las menores para que no le manifestaran a nadie los aberrantes ataques que sufrían.
La discusión entre las hermanas derivó en que cada una de ellas conocían el calvario que vivían en manos de sus familiares, sin saber que todas eran víctimas del mismo delito contra la integridad física.
La madre de la víctimas, de inmediato, radicó la denuncia penal correspondiente; por lo que la Fiscalía de Añatuya inició las averiguaciones de rigor sobre los pormenores del hecho.
En tanto, las víctimas reciben asistencia psicológica.
Los depravados fueron apresados
Los dos sujetos sindicados por las víctimas de abusos sexuales fueron aprehendidos en su vivienda, en la ciudad de Ceres, en la provincia de Santa Fe.
La medida fue solicitada por la Fiscalía de Añatuya, a cargo de la fiscal coordinadora, Dra. Emilia Ganem, y fue ordenada por la jueza de Control y Garantías de Añatuya, Gladys Lami.
Los sujetos fueron imputados del supuesto delito de abuso sexual con acceso carnal agravado por el vínculo, en perjuicio de sus sobrinas —una menor de 16 años y dos jóvenes mayores de edad—. Los depravados, que trabajan en un campo de la zona, fueron trasladados a la sede de la Comisaría Comunitaria 34 de Selva, donde fueron alojados.
Los acusados serán indagados los próximos días por la Fiscalía interviniente en la investigación penal preparatoria del hecho aberrante.
En tanto, los uniformados iniciaron las averiguaciones pertinentes sobre el hecho, por lo que se procura determinar fehacientemente otros casos de abusos por parte de los agresores.
La Cámara Gesell será determinante
La Fiscalía de Añatuya solicitó que la adolescente de 16 años sea entrevistada por los psicólogos y sometida a una Cámara Gesell, para conocer fehacientemente los pormenores de los ataques sexuales que sufrió.
Se conoció que ante el requerimiento fiscal, los sospechosos, a través de sus defensores, solicitaron estar presentes en la medida judicial. La misma fue autorizada por la Justicia, por lo que a través de videoconferencia, se llevó a cabo la pericia.
Respetando los protocolos dispuestos para prevenir la propagación del Covid-19, se realizó la Cámara Gesell a la víctima, donde la menor contó cada uno de los macabros detalles de las vejaciones que sufría en manos de sus tíos maternos.
Tras conocer los detalles, se ordenó la detención de los agresores, por lo que fueron trasladados a sede policial donde quedaron alojados.