La División Prevención y Protección contra el Alcoholismo demoró a catorce personas, de las cuales diez eran menores, quienes finalmente fueron entregados a sus padres, mientras los mayores fueron trasladados a la Escuela de Suboficiales y Agentes.
Fuentes ligadas con el procedimiento revelaron que las autoridades policiales arribaron a una vivienda del barrio San Germés, alertados por vecinos sobre una fiesta ilegal. La Policía constató la presencia de jóvenes compartiendo bebidas alcohólicas. Un total de 14 participantes fueron identificados y demorados.
Tras la requisa en el inmueble, los uniformados localizaron bebidas alcohólicas que fueron secuestradas. El hecho fue informado a las autoridades del Ministerio Público Fiscal, quienes dispusieron la entrega de los menores a sus padres.
En tanto, los cuatro mayores debieron enfrentarse a la imputación del artículo 205 del Código Penal por transgredir las normas sanitarias.