El teléfono sonó en la guardia de la Comisaría Comunitaria Nº 41. Eran las dos de la madrugada de ayer cuando una voz anónima alertó a los policías sobre la concreción del festejo masivo de un cumpleaños en una propiedad de la localidad de Mala Cara, a 30 kilómetros de la ciudad de Añatuya, departamento General Taboada.
Los uniformados se trasladaron hasta el lugar y corroboraron la noticia. La familia había acondicionado el patio para agasajar a su hija que cumplía quince años. Perimetró con naylon para proteger a los invitados del frío y adornó todo. No faltó la torta de varios pisos para los cien invitados que colmaron el lugar. La fiesta estaba a pleno y con la música a alto volumen, sin respetar las medidas sanitarias de aislamiento y distanciamiento social.
La llegada de los policías fue advertida por los invitados, quienes se dieron a la fuga hacia una zona montuosa cercana. Amparados en la oscuridad, se escabulleron en la tupida maleza. También se dio a la fuga la adolescente agasajada.
En el lugar quedaron solo siete personas, entre ellas la dueña de casa, de apellido Montes (44 años), quien admitió que estaban festejando el cumpleaños de 15 de su hija.
El procedimiento fue informado a la representante del Ministerio Público Fiscal de Añatuya, Dra. Andrea Darwich, quien ordenó que se les imputara a los presentes el artículo 205 del Código Penal por poner en riesgo la salud pública.
En este sentido, dispuso que dos hombres y tres mujeres —cuatro personas de Mala Cara y una de Bandera (Belgrano)— fueran aprehendidos, y que una joven con dos hijos menores y otra con un bebé de seis meses, fueran identificadas y continuaran en libertad, aunque imputadas.
Asimismo, por orden judicial, los efectivos secuestraron 14 motocicletas de quienes se dieron a la fuga del festejo, equipo de música, sillas de plástico y gran cantidad de bebidas alcohólicas. Todo fue depositado en la Departamental 13.