La relación de pareja entre Yésica Carolina Cantos (28 años) y Nicasio González (27), más conocido como “Coqui”, se había interrumpido el jueves de la semana pasada, presuntamente por las reacciones violentas del hombre. La separación generó a partir de ese momento una serie de amenazas por parte de “Coqui”. De acuerdo con las investigaciones policiales y judiciales, dirigidas por la coordinadora del Ministerio Público Fiscal de la Circunscripción Añatuya, Dra. María Emilia Ganem, el sujeto amenazaba a la mujer en su domicilio de la calle Enrique Montesinos, del barrio San Cayetano de la “Capital de la Tradición”. “Si no vuelves conmigo, voy a matar a tu hijo (que también es de él) y después me voy a matar yo”, le manifestaba.
Ayer a la siesta, González tomó un revólver, raptó a su hijo de siete años y lo llevó hacia un monte, ubicado en inmediaciones de la Ruta Provincial 92, a cinco kilómetros de Añatuya. “¿A dónde vamos papi?”, le preguntó el menor a su progenitor, quien le respondió: “Vamos a un lugar lejos para no volver”.
La madre del menor alertó a la Policía y a la familia del sospechoso de que su expareja se había llevado al menor con intenciones de matarlo y suicidarse. Felizmente, el rastrillaje dio sus frutos. Un hermano del sospechoso encontró al menor en medio del monte. El niño estaba asustado y tenía excoriaciones, al parecer producto de que lo introdujo por la fuerza entre los matorrales al ver que la Policía los buscaba por las inmediaciones. El sujeto se dio a la fuga y es buscado.
La madre del menor realizó la denuncia en contra de González —anteriormente no había realizado ninguna— por amenazas calificadas por el vínculo y sustracción y privación ilegítima de la libertad en perjuicio de su hijo. El niño fue examinado por el médico de Policía, quien advirtió las excoriaciones, producto de la introducción por la fuerza en el monte. El menor contó lo que le había preguntado a su padre y lo que este le había respondido. Se sospecha que el sujeto estaba decidido a asesinarlo para provocarle un “daño” a su expareja, quien había decidido separarse de él porque era violento.
La Policía realiza rastrillajes para aprehender al sospechoso, a fin de devolverle tranquilidad al niño y a su madre.