Un joven agente de la Policía de la Provincia, de 25 años, protagonizó un nuevo incidente con una adolescente, de 14, con quien —según decía— mantenía una relación sentimental, lo que generó denuncias por el supuesto aprovechamiento de la inmadurez sexual de la menor y su paso a disponibilidad preventiva, por orden de las autoridades de la Jefatura de Policía.
El nuevo escándalo sucedió en La Higuera, paraje cercano a Brea Pozo, departamento San Martín, casa materna del uniformado, que prestaba servicios en la Comisaría Comunitaria Nº 36 de Brea Pozo, hasta que fue desafectado de la fuerza de seguridad mientras se instruye el sumario administrativo interno.
Tras la primera denuncia de la madre de la menor, la Justicia había dispuesto una prohibición de acercamiento del policía hacia la menor.
El martes pasado, a la madrugada, la madre del efectivo advirtió que la adolescente y su hijo estaban encerrados con llave en la habitación del joven. Desesperada, por las consecuencias legales que podría tener el policía, habría tratado por todos los medios de que salieran y la menor regresara a su casa de Brea Pozo, teniendo en cuenta la prohibición de acercamiento.
Como no logró su objetivo, la mujer llamó a la Comisaría Nº 36 y contó lo sucedido. Minutos antes de las cuatro de la madrugada, personal policial se trasladó hasta la citada vivienda de La Higuera, donde logró que la menor saliera de la habitación. La adolescente dijo que estaba “conversando con su expareja”.
La menor fue trasladada a su casa, donde fue entregada a su madre. La mujer se trasladó hasta la dependencia policial, donde realizó una nueva denuncia en contra del policía.
El hecho fue informado a las autoridades del Ministerio Público Fiscal, mientras que al sumario administrativo interno que lleva adelante la Dirección de Asuntos Judiciales de la Jefatura de Policía se sumó el nuevo incidente protagonizado por el efectivo.
Como se sabe, los sumarios pueden terminar en la suspensión y hasta la exoneración de la fuerza de seguridad si la falta es considerada grave, sin esperar los fallos de la Justicia.