Durante varios días idearon el plan que iba a ser perfecto. Sabían los movimientos internos de la estación de servicios, porque dos de los integrantes de la banda trabajaban en el lugar. El “golpe” tenía que ser antes del recambio de turno de su esposa, así no hubiera problemas en la fuga. El plan fue descubierto y la banda fue arrestada.
Las averiguaciones, que fueron llevadas a cabo por los efectivos de la División Robos y Hurtos de la Policía de la Provincia, iniciaron cerca de las ocho de la mañana del martes.
Marisel Albornoz, de 33 años, residente en el barrio San Germés y Lucrecia Cardozo, de 26, del barrio Sarmiento, se encontraban trabajando en una estación de servicios ubicada en avenida Belgrano y Uruguay del barrio América del Sur. Las mujeres se encontraban acomodando la cocina para iniciar la jornada. En ese momento, Cardozo habría salido al patio de la estación de servicios para tirar la basura. Mientras que Albornoz habría quedado sola en la cafetería. En ese instante, por una puerta trasera ingresó un sujeto, quien de inmediato amedrentó a la empleada. El delincuente realizaba ademanes de extraer un arma de fuego de entre sus pertenencias.
Bajo amenazas, de acuerdo con lo manifestado por Albornoz, la habría inmovilizado. Luego había ingresado su compañera, quien también fue amenazada por el sospechoso. El delincuente, quien actuó a cara descubierta, la obligó a entrar a la cocina, de donde logró robar dos bolsas de consorcio que contenían en su interior la suma de 500 mil pesos. El dinero era parte de la recaudación de la jornada de trabajo de los playeros.
Con el botín en manos, el ladrón se dio a la fuga.
De inmediato, se radicó la denuncia penal en la sede de la Comisaría Comunitaria Nº 11, por lo que el fiscal de turno de Capital, Rubén Alfonzo, dispuso que se diera intervención en las pesquisas a los efectivos de la División Robos y Hurtos.
Los indicios, los testimonios y los análisis del comportamiento criminal recopilados por personal especializado, no coincidían en algunos puntos vitales de la investigación, por lo que los sabuesos no descartaron ninguna hipótesis hasta que lograron encontrar la punta del ovillo.
Meticulosamente, fueron cerrando el círculo alrededor de tres sospechosos, dos de ellos empleados de la firma comercial, y con las pruebas en sus manos, el fiscal Rubén Alfonzo solicitó a la Justicia de turno el allanamiento de viviendas en los barrios Cabildo y San Germés, donde fueron detenidos Carlos “Coco” Peralta, de 54 años; Marisel Albornoz, de 33 —ambos serían empleados de la estación de servicios— y Gustavo Herrera, de 33 años, esposo de la mujer.
Además, se secuestraron 555.860 pesos en efectivo, un casco protector negro sin visor, ropa que vestía el ladrón al momento del hecho, una motocicleta Honda Wave blanca y dos teléfonos celulares de los protagonistas.
El fiscal Alfonzo instruye una causa por robo y según las pruebas aportadas por la Policía, Herrera habría tomado el rol de ejecutante del atraco en complicidad de su mujer y el otro empleado, quienes le habrían brindado la información sobre cómo se trabaja en la estación de servicios y los movimientos de dinero del fin de semana.
Por estas horas, los tres presuntos autores del hecho se encuentran alojados en calidad de detenidos a disposición de la Justicia actuante.