El “botón rojo” sobre el consumo de pornografía infantil se encendió a partir de múltiples buscadores de material en la red. Se inició la investigación y se realizaron múltiples allanamientos en todo el país.
Las pesquisas fueron encabezadas por el Juzgado de Garantías Nº 4 del Departamento Judicial de Quilmes-Berazategui, a cargo del Dr. Diego Agüero, a partir de una denuncia realizada por el reporte del Centro Nacional para Niños Desaparecidos y Explotados (NCMEC) de los Estados Unidos.
Las autoridades de la entidad indicaron que se había realizado el tráfico de imágenes de pornografía infantil por múltiples usuarios de la Argentina.
Además, se brindó el IP de las computadoras de los infractores, por lo que de inmediato se llevó a cabo una minuciosa investigación.
Las pesquisas estuvieron a cargo de División Delitos Cibernéticos Contra la Niñez y la Adolescencia de la Policía Federal Argentina. Se logró identificar cada uno de los domicilios que derivaron en 62 allanamientos realizados en manera simultáneas ayer a la mañana en todo el país.
Capital
Los uniformados de la Delegación Santiago del Estero de la Policía Federal realizaron tres procedimientos en la provincia. Dos estuvieron centrados en la Capital, distribuidos en el barrio Los Flores y Sarmiento.
En una propiedad capitalina se pudo determinar que la dueña de la casa denunció que su hija fue víctima de filtración de material íntimo y distribuido en la red. El mismo se había viralizado de inmediato.
Mientras que en el segundo domicilio requisado por los uniformados, se conoció que se realizaba consumo permanente de material pornográfico.
Ambos procedimientos estuvieron dispuestos por el juez de Control y Garantías de Capital, Dr. Raúl Améstegui.
La Banda
El tercer procedimiento llevado a cabo en Santiago del Estero tuvo lugar en el barrio San Martín, La Banda, donde se pudo identificar el domicilio de un sujeto que habría “activado el alerta a nivel mundial” por tráfico y circulación de material pornográfico. Las propiedades fueron allanadas y se incautó una importante cantidad de elementos vinculados para la investigación penal que se lleva a cabo por los policías federales.
Pendrive, computadoras y discos
La investigación realizada por los efectivos de la División Delitos Cibernéticos contra la Niñez y la Adolescencia de la Policía Federal se desarrolló por el lapso de un año, donde se logró identificar usuarios, domicilios y el contenido del material que traficaban en la red.
Ayer, durante la requisa de las viviendas allanadas en los barrios Los Flores y Sarmiento (en Capital) y San Martín (La Banda), se logró secuestrar una importante cantidad de aparatos de almacenamiento de información.
De acuerdo con lo revelado por las fuentes consultadas, se secuestraron computadoras, cámaras filmadoras, pendrive, tarjetas de memoria, teléfonos celulares y discos; los que serán peritados por los investigadores para detectar el almacenamiento de material vinculado a la causa que se instruye.
Los efectivos realizaron una minuciosa requisa con acceso a los perfiles de redes sociales de los sospechosos vinculados a la investigación; así como también el “trabajo” y el “modus operandi” que tenían para “moverse” en la red.
Todo lo incautado será trasladado a Buenos Aires para ser peritado.
Abusos sexuales y fotos “prohibidas”
El alerta se inició a través de un link que se activó a través de un servicio de mensajería que ofrecía a sus usuarios material pornográfico infantil.
Los investigadores pudieron determinar que el mayor consumo de los usuarios en la red era de imágenes, tanto fotografías como videos de abusos sexuales a menores, los que habrían sido “colgados” en Internet por los agresores.
Además, se “consultaron” y realizaron búsquedas sobre información de contenido sexual y erótico sobre adolescentes y jóvenes.
Los investigadores descubrieron un importante número de páginas web que ofrecían a sus usuarios “información” sobre la temática requerida.
Ante el “hallazgo”, los uniformados centraron una nueva investigación sobre los sitios que realizaban la promoción y facilitación de la pornografía de manera online.
A requerimiento de la Justicia, los investigadores comenzaron a ahondar las pesquisas y detectaron diversas IP de usuarios que estarían vinculados a la actividad delictiva, quienes comenzaron a ser el blanco de las averiguaciones de los efectivos de la Policía Federal Argentina.
Contextual:
En la era tecnológica, cualquiera de nosotros puede ser víctima del ciberdelito. El modus operandi se lleva a cabo a través de la red a partir de las “alertas” que se realizan como spam en las páginas web que uno suele visitar a diario.
Ningún sistema operativo en la red es seguro, por lo que los especialistas recomiendan que se actualicen permanentemente los programas de filtros.
Por otro lado, se recomienda que los padres y adolescentes tomen los recaudos correspondientes al momento de realizar las publicaciones de fotografías de menores en sus perfiles de las redes sociales, ya que en algún “descuido”, puede ser víctima de viralización.