Desesperado, golpeaba la puerta de la casa donde sus amigos lo hicieron ingresar para robar pájaros. Dos Pit Bull le habían causado múltiples y graves lesiones, que llevaron a los médicos a realizar una amputación de uno de sus brazos. Estuvo internado en grave estado, al punto tal que “no había muchas esperanzas de vida”. Pero los médicos lograron salvarlo. Ahora, volvió a su casa e inició un largo camino de recuperación.
Cerca de las cinco de la madrugada del 7 de septiembre, un menor de 13 años, residente en el barrio Juan Felipe Ibarra, fue hallado ensangrentado y luchando con dos perros de raza en una cancha de fútbol 5 ubicada en calle Veracruz del barrio General Paz.
El lugar es propiedad de la familia Leguizamón. La víctima había llegado al sitio junto a un grupo de amigos, con intenciones de robar las jaulas con pájaros de Leguizamón, quien descansaba luego de una extenuante jornada laboral en la construcción. Pero el llanto y los gritos ahogados y desesperados de una persona, lo despertaron. El menor había sido mordido y arrastrado por los perros de Leguizamón, que lo dejaron abandonado en la puerta de su casa.
Fue internado de urgencia en el Centro Provincial de Salud Infantil (Cepsi), en grave estado. Le realizaron la amputación del brazo izquierdo, además de las múltiples intervenciones quirúrgicas por las lesiones que presentaba en la cabeza y en las piernas, uno de los miembros inferiores peligraba de ser amputado.
Pero con el cuidado de la familia y las cadenas de oración que realizó la familia, afortunadamente, el menor logró salir adelante. Pudo sortear las lesiones que pusieron en riesgo su vida y recibió el alta médica.
Acompañado
El lesionado se encuentra recuperándose favorablemente de las heridas; mientras continúa acompañado y contenido psicológicamente por sus padres, hermanos, tíos y abuelos. El día a día, pese a la depresión que sufre por el estado en el que se encuentra, presenta mejorías.
Cabe destacar que la familia del damnificado realizó una exposición judicial en la sede de la Comisaría Comunitaria 5, donde brindó la identidad de las personas con quien se encontraba ese fatídico día el herido.
“Gracias a Dios está vivo y recuperándose. La verdad que la estamos luchando mucho para que él salga adelante. Sabemos que cuesta, pero hay que seguir luchando. Ahora se encuentra bien y estable gracias a Dios”, remarcó la tía del menor atacado. Al tiempo, agregó: “Está recibiendo todo los días sus curaciones y antibióticos; por lo que esperamos que se recupere bien. La estamos luchando entre todos, para que él esté bien y se sienta muy apoyado por su familia”.
Además, remarcó: “Hay días como que está ‘bajoneado’ por su brazo. Lo sacamos a pasear para distraerlo un poquito. Tanto él como su familia, luego de lo sucedido, hay un cambio total. Mi sobrino ha tenido entrevistas con el psicólogo y estamos constantemente con él”.
En referencia a los avances de la causa, indicó: “Como tía pido que se haga justicia por mi sobrino, porque hasta el día de hoy no tuvimos respuestas. Los que llevaron a mi sobrino a ese lugar, aún están afuera. Mientras que nosotros luchamos con la criatura. Pido por favor que se haga justicia y que este caso no quede impune. Es lo que más queremos y es por eso que vamos a luchar, porque ellos andan como si nada. Siguen haciendo daño en la mayoría de las casas”.
Por otro lado, la familiar de la víctima apeló a la solidaridad de la sociedad, requiriendo colaboración con medicamentos para realizar las curaciones de las graves lesiones que presenta el menor.