Una familia de la comunidad menonita afincada en el departamento Copo decidió apartarse del grupo por cuestiones particulares, aunque no de sus creencias religiosas y su forma de vivir, tras lo cual comenzaron a residir en Pampa de los Guanacos. Durante la nueva vida tuvieron que enfrentar solos los gastos diarios para vivir y la esposa y su hija de 16 años comenzaron a trabajar para ayudar al marido y padre a sostener económicamente a la familia. Madre e hija se ofrecieron para realizar trabajos domésticos en casas de familia y cuidar enfermos o personas mayores. Al poco tiempo comenzaron a tener sus primeros clientes.
De acuerdo con la denuncia, en noviembre del año pasado, un hombre se puso en contacto con la familia y solicitó los servicios para la limpieza de su casa. La adolescente comenzó a cumplir con ese trabajo y el empleador la buscaba en una moto.
Sin embargo, la adolescente solo fue en dos oportunidades, hasta que le dijo a su padre que no iría más a limpiar la casa de ese sujeto porque la había abusado. El menonita no permitió que siguiera trabajando en ese lugar, aunque no indagó mucho sobre lo ocurrido.
En los últimos días, la adolescente tuvo complicaciones. Tenía náuseas, vómitos y mareos. La menor contó que desde noviembre no había tenido menstruación y su madre decidió realizarle un test de embarazo que resultó positivo. Seguidamente, la menor contó detalles de lo sucedido en la casa del empleador que la buscaba en su vivienda. Habría manifestado que, mediante engaños y en momentos en que no había otros integrantes de la familia, su patrón la condujo hasta su dormitorio, donde la sometió sexualmente, a pesar de su rechazo. El aberrante hecho se habría producido en dos ocasiones.
La madre de la menonita de 16 años realizó la denuncia en la Comisaría Nº 43 por el delito de abuso sexual con acceso carnal y se dio intervención a la Unidad Fiscal Copo.