La resolución de la justicia brasileña sobre el caso de Agostina Páez, la santiagueña retenida en Río de Janeiro acusada de injuria racial, aún es una incógnita. La audiencia celebrada el martes último parecía que iba a ser el escenario en el que se iba a definir su futuro. Sin embargo, terminó inconclusa: el juez primero habría consentido que la abogada volviera a su país, luego dio marcha atrás y finalmente pidió que se quede hasta el fallo definitivo, que será en unos 15 días.
Si bien desde su entorno explican que no modifica mucho esperar un poco más -dado que Páez ya lleva más de dos meses retenida en Brasil-, ella estaba ilusionada con poder volver este fin de semana a Santiago del Estero con su padre, que viajó para acompañarla.
"La verdad es que estoy desesperada, estoy muy triste, estoy muy angustiada, me siento muy mal. Pensaba que tenía un alivio y ahora, de repente, otra vez, no sé cuánto tiempo más voy a estar aquí. Me siento muy angustiada y desbordada", admitió Agostina en las últimas horas.