Anamá Ferreira, exmodelo brasileña que vive en Argentina hace 50 años, pidió que la abogada e influencer santiagueña Agostina Páez quedara tras las rejas por hacer gestos racistas hacia trabajadores de un bar de Río de Janeiro y no dudó en expresarse sobre este hecho a través de sus redes sociales.
Como se sabe, la discusión comenzó por un supuesto error en el cobro de la cuenta del local gastronómico del barrio de Ipanema el miércoles 14 del corriente mes. Cuando un empleado se dirigió a revisar las cámaras de seguridad, Páez se retiró con gestos y sonidos asociados a un mono y mientras pronunciaba la palabra "negro" de manera despectiva. La víctima declaró que, además, fue señalada con el dedo y recibió insultos raciales directos. La investigación se encuadra en la figura de injuria racial, delito que en Brasil fue equiparado al racismo y prevé penas de entre dos y cinco años de prisión, sin posibilidad de excarcelación bajo fianza.
En su perfil de X (ex Twitter), Anamá Ferreira afirmó: "Lo que gritó esa chica no es 'un exabrupto', es racismo. Y el racismo no se relativiza, no se justifica y no se aplaude".
"Que sirva de ejemplo: la libertad de expresión no incluye humillar ni odiar. El respeto no es opcional. Deseo que pases unos años presa en Brasil", reflexionó.
En el siguiente posteo, Anamá fue más firme y reiteró respecto a la situación judicial de Agostina: "Presa la quiero".
Luego, discutió a través de esa misma red social con el abogado Mauricio Dalessandro, quien defendió a la abogada santiagueña.
Frente a este comentario, Anamá le preguntó: "¿Una locura en qué sentido? ¿Que debe estar presa o a usted le parece bien ser racista? O usted es racista y le parece divertido ir a Brasil y hacer el mono a la gente; le recuerdo que es crimen en la ley brasileña".
Después, la exmodelo Ferreira citó al sistema legal brasileño para amparar sus declaraciones: "Ley Nº 14.532/2023, equiparó la injuria racial al crimen de racismo, haciendo que ambas infracciones sean imprescriptibles e inafianzables, y prevé penas más severas, incluyendo la suspensión de derechos en deportes y artes".
Toman medidas para impedir que la joven abandone el país
Tras el episodio protagonizado por la santiagueña Agostina Páez en Río de Janeiro, la Justicia brasileña dispuso la retención del pasaporte de la acusada, la prohibición de la salida del país y la colocación de una tobillera electrónica.
En este sentido, el diario O Globo informó que la abogada e influencer todavía no se colocó la tobillera electrónica y tiene un lapso de cinco días para cumplir con lo dispuesto por la Justicia de este país. La decisión tiene que ver con que viajó al país vecino sin el pasaporte y únicamente con el Documento Nacional de Identidad (DNI) argentino, por lo que el juzgado solicitó a la Policía Federal que se tomen medidas para impedir que la joven abandonara el territorio brasileño utilizando su documento de identidad.
De acuerdo con el detective Diego Salarini, jefe de la Comisaría 11, Páez dispone de cinco días hábiles para someterse a la colocación del grillete electrónico. El investigador detalló al medio brasileño que la pesquisa debería concluirse y remitirse al Ministerio Público a mitad de semana.
Por otro lado, el consulado argentino en Río de Janeiro tratará de buscar "vías para poder asistir" a la acusada.