Un delicado episodio ocurrido en la ciudad de Añatuya volvió a poner sobre la mesa una realidad que suele generar fuertes debates: el vínculo entre padres separados y sus hijos cuando existen medidas judiciales de restricción por conflictos de violencia de género.
En este caso, la Justicia priorizó el incumplimiento de una orden vigente y dispuso la inmediata detención del acusado.
La denuncia
De acuerdo con la denuncia radicada por una joven de 22 años en la Comisaría Comunitaria N° 4 de la Mujer y la Familia, su expareja llegó hasta la vivienda donde ella reside junto a los hijos de ambos.
Según su relato, el hombre la empujó para ingresar al domicilio con la intención de ver a los menores.
La denunciante advirtió además que el acusado tenía vigentes medidas preventivas, entre ellas una prohibición de acercamiento y exclusión del hogar, dictadas previamente por la Justicia.
Qué ordenó la fiscal
Interiorizada de lo ocurrido, la fiscal María Cecilia Rimini dispuso la apertura de una causa por desobediencia judicial.
También ordenó la recepción de testimonios, la elaboración del informe policial correspondiente y la aprehensión inmediata del joven —también de 22 años—, quien quedó a disposición de la Justicia mientras continúa la investigación.