La investigación comenzó hace varias semanas en la ciudad de La Banda. Personal de la Dirección General de Drogas Peligrosas se infiltró en los vecindarios y determinó que se comercializaba estupefacientes al menudeo. Los "sabuesos" advirtieron que los "dealers" eran integrantes de una sola familia y todos tenían el mismo apellido: Rocha. Las vigilancias discretas y los seguimientos establecieron que la venta de drogas se concretaba en las calles 1 y 4 del barrio Ampliación 1º de Mayo y en la localidad de La Bajada, ubicada en las inmediaciones. Cada uno de los integrantes tenía su función determinada para concretar el fraccionamiento y la venta de la cocaína.
Los investigadores reunieron evidencias fotográficas y fílmicas y fueron presentadas ante la Dra. Virginia Abrate, integrante de la Unidad Fiscal de Lucha contra el Narcotráfico de Banda y Robles, quien solicitó allanamientos para desbaratar al clan Rocha.
Con órdenes firmadas por la jueza de Control y Garantías, Luciana Oyola, los uniformados irrumpieron ayer en forma simultánea en los domicilios de los sospechosos, quienes fueron sorprendidos y no pudieron reaccionar ante la masiva presencia de los investigadores de Drogas Peligrosas que recibieron el apoyo de la Unidad para Situaciones de Alto Riesgo (USAR) y de la Prevención de la Departamental 4.
Durante los procedimientos, detuvieron a los hermanos René (26 años), más conocido como "Narigón", sindicado como el cabecilla; Mariano (21) y Ángel (27), todos de apellido Rocha, domiciliados en un caserío de la Calle 1 del barrio Ampliación 1º de Mayo. También fueron detenido Brian (24) y Ricardo Rocha (26), residentes en La Bajada, y un adolescente de 16 años de la Calle 1 del barrio Ampliación 1º de Mayo.
Por otra parte, fueron aprehendidos Alan (22), apodado "Cacho", Ángel (18) y Lucas Rocha (32), domiciliados en la Calle 1 del barrio Ampliación 1º de Mayo, y una mujer, identificada como Ana Gómez Escolano (21), residente en el barrio Villa 9 de Julio, quien tendría una relación sentimental con uno de los privados de la libertad.
Los investigadores secuestraron en las diferentes casas un paquete rectangular y 89 envoltorios con un peso total de 1,665 kilos de cocaína, tres balanzas de previsión, recortes de naylon para fraccionamiento, 3 plantines de marihuana y una libreta con anotaciones que será analizada por los policías para sumar pruebas a la causa.
Un autol, tres motos y casi $ 1,5 millones
Los especialistas en la lucha con el microtráfico de drogas determinaron que en aproximadamente dos años, los sospechosos habrían adquirido un poderío económico. Los investigadores de la Dirección de Drogas Peligrosas secuestraron un automóvil Ford Ka, tres motocicletas y $ 1.497.540.
Asimismo, descubrieron una pistola, calibre 380, con tres cargadores, que presuntamente utilizaban para custodiar la droga, evitar "mejicaneadas" o "apretar" a quien quisiera provocar algún problema en los lugares de venta.
También incautaron 14 celulares, cuya información será sometida a análisis para determinar el intercambio de información entre los imputados por infracción a la ley 23.737.