En una audiencia realizada ayer en el marco de la causa que investiga la muerte de Luciana Torres, la Dra. Norma Morán -jueza de Género- declaró su declinatoria de competencia para entender el caso, y dispuso el envío del legajo al ámbito del pool de jueces del Juzgado de Control y Garantías, con lo cual se dilata la elevación a juicio.
Los actuados llegaron al Juzgado de Género luego de que el 3 de septiembre último el Dr. Sebastián Robles, que representa a la familia de Luciana, presentara un escrito requiriendo la acusación alternativa de homicidio agravado por el vínculo y por contexto de violencia de género para Joaquín Cesca Castiglione.
Ante ello, el Dr. Darío Alarcón –juez de Control y Garantías- quien estaba interviniendo en el caso, se declaró incompetente y giró las actuaciones al Juzgado de Género, pero la fiscal Celia Mussi planteó una revocatoria con apelación y nulidad incita en subsidio, al igual que el Dr. Guillermo Ruiz Alvelda, defensor de Cesca Castiglione.
La representante del Ministerio Público Fiscal se agravió porque la incompetencia de Alarcón había sido hecha por simple decreto, y no con las formalidades que exige la ley, es decir resolución fundada y motivada, por lo cual consideraba nulo tal decreto.
El 10 de septiembre, el juez Alarcón no hizo lugar a tales planteos, y cinco días después remitió nomás el legajo al Juzgado de Género.
Ante ello los Dres. Mussi y Ruiz Alvelda plantearon una queja por apelación mal denegada, que ha sido declarada admisible, y se está a la espera que fijen fecha de audiencia para su tratamiento en Cámara de Apelaciones en lo Penal.
Para ayer se programó la audiencia de oposición a la requisitoria fiscal de elevación a juicio que requirió la Dra. Mussi, lo cual no se trató ante la declinatoria de competencia de la jueza Morán.