Lo que comenzó como un paseo turístico a bordo del tradicional tren María Fumaça, en el estado brasileño de Minas Gerais, terminó convirtiéndose en una causa judicial con repercusión internacional. El arquitecto santiagueño Eduardo Ignacio Murias, de 63 años, permanece detenido, acusado por la justicia brasileña de un presunto delito de racismo contra un niño de siete años.
Según la investigación, durante el recorrido tomó una fotografía del menor y la envió por WhatsApp junto con mensajes escritos en español de contenido racista relacionados con la esclavitud. La situación fue advertida por otro pasajero, quien alertó a la madre del niño. Tras un momento de tensión, Murias fue demorado por la Policía Militar y posteriormente quedó con prisión preventiva.
Dr. Gilberto Silva: "Las pruebas son contundentes"
En diálogo exclusivo con Nuevo Diario, desde Brasil, el Dr. Gilberto Silva, abogado de la familia y especialista en Delitos contra el Honor y Derecho Antidiscriminatorio, aseguró que la investigación avanzó con solidez y defendió el trabajo realizado por la Policía Civil, el Ministerio Público y el Poder Judicial de Brasil.
Según explicó, "el contenido extraído del teléfono celular de Eduardo Murias constituye una prueba central del expediente" y, a su entender," tanto la autoría como la materialidad del hecho se encuentran debidamente acreditadas".
En ese sentido, rechazó el planteo de la defensa sobre la inexistencia del delito y sostuvo que la legislación brasileña contempla como racismo "la asociación de la imagen de una persona negra con expresiones de contenido esclavista o degradante, aun cuando esas manifestaciones no hayan sido dirigidas de manera directa a la víctima".
Silva también se refirió a las consecuencias que el episodio tuvo para el niño. Señaló que, "junto a su madre, inició tratamiento psicológico" y que el menor "presenta dificultades para dormir, cambios de ánimo y un fuerte impacto emocional" desde lo ocurrido.
Respecto de la estrategia de la defensa, el abogado reconoció que "tiene derecho a ejercer todos los recursos previstos por la ley", aunque sostuvo que no advierte "irregularidades que justifiquen la nulidad del proceso ni la revocación de la prisión preventiva". Finalmente, confirmó que "la familia buscará constituirse como querellante e impulsar una demanda por daños y perjuicios".
Dr. Sebastián Robles: "Estamos ante un proceso arbitrario"
El Dr. Sebastián Robles, quien integra junto al abogado brasileño Dr. Ciro Chagas la defensa del arquitecto santiagueño, dialogó con Nuevo Diario y cuestionó distintos aspectos de la investigación. El abogado aclaró que la reciente resolución judicial "no rechazó los habeas corpus presentados ante los tribunales superiores, sino un pedido de revocación de la prisión preventiva".
La defensa solicitó esa medida al considerar que existía un riesgo para la integridad física de su defendido. Sin embargo, el juez entendió que podía permanecer en un sector separado y bajo vigilancia permanente, por lo que rechazó el planteo.
Respecto del incidente, Robles indicó que se abrió un sumario administrativo y que el cuerpo médico forense constató lesiones leves. Otro de los ejes de la estrategia defensiva apunta a la obtención de las pruebas. Según sostuvo, los mensajes enviados por Murias "formaban parte de una conversación privada de WhatsApp y nunca fueron exteriorizados al menor".
Además, afirmó que, tras el forcejeo con la madre del niño, varias personas "le quitaron el teléfono y revisaron su contenido luego de obligarlo a desbloquearlo". El letrado agregó que Murias "eliminó la fotografía del menor delante de la madre para intentar tranquilizarla, aunque luego esa conducta fue interpretada por el juez como un intento de obstaculizar la investigación y utilizada para justificar la prisión preventiva". Sobre la imputación por racismo, Robles aseguró que la defensa mantiene una interpretación jurídica distinta a la de la Justicia brasileña. "Entendemos que la conversación fue estrictamente privada y nunca salió de ese ámbito.
Esa será una de las cuestiones que plantearemos cuando llegue el momento de la acusación formal" expresó. Por último, consideró que la fuerte repercusión mediática del caso pudo influir en el proceso y confirmó que la defensa aguarda una definición.