Alrededor de las 3.30 de ayer, el teléfono de la guardia de la Comisaría Comunitaria Nº 59 y de la Sala Central de Comunicaciones de la Policía por una fiesta clandestina en plena vía pública, donde gran cantidad de varones realizaban sus necesidades fisiológicas, además de generar problemas en la circulación normal del tránsito de vehículos.
En efecto, personal de la División Prevención de la Departamental 17 se trasladó hasta el barrio John Kennedy y comprobaron que la Calle 189, entre Güemes e Islas Malvinas, se encontraba cortada.
En ese tramo habían improvisado una “gran pista de baile” con la presencia de varios centenares de personas, la mayoría jóvenes y adolescentes, y con bafles de envergadura sobre la cinta asfáltica.
Los presentes ingerían bebidas alcohólicas y el tránsito de rodados por la zona se había interrumpido.
Ante esta situación, los uniformados entraron en acción para hacer cesar la falta. Les pidieron que se despejaran la calle. Sin embargo, en medio de la desconcentración a pie y en motocicletas, varios sujetos arrojaron ladrillazos contra los integrantes de la fuerza de seguridad, por lo que se realizaron disparos hacia el piso con proyectiles antitumulto.
Finalmente, los policías lograron despejar la zona y restablecer el orden y la tranquilidad en el vecindario.