Un joven de 25 años, identificado como Sebastián Coria, domiciliado en Carreta Paso, departamento Salavina, cayó herido con tres balazos en un camino vecinal del paraje Guerra. Sus amigos solicitaron ayuda, pero la ambulancia no podía llegar por los desbordes del río Dulce. Ante la gravedad, los pobladores de la zona buscaron una solución. Lo cargaron en un bote y por el cauce del río lo trasladaron hasta el paraje Noque Pozo. Desde la embarcación lo pasaron a un vehículo particular y lo trasladaron hasta el hospital de Villa Salavina, donde se determinó que presentaba una herida de bala en el abdomen, otra en el brazo derecho y una tercera en el pie izquierdo. Posteriormente, fue derivado al hospital de Añatuya y luego al Regional de la Capital, donde fue sometido a una intervención quirúrgica y quedó internado.
El hecho se produjo anteayer, a las tres de la madrugada, en el paraje Guerra. Coria se movilizaba a pie por un camino vecinal con dos amigos de apellido Acosta. Estos últimos habrían manifestado que fueron sorprendidos desde atrás por un sujeto, a quien identificaron como Henry Nelson Verón, quien tiene domicilio en Los Telares, aunque su casa paterna está en el citado paraje, a donde se dedica a la cría de animales. Tanto Verón como Coria tendrían diferencias desde hace tiempo y ambos habrían cruzado acusaciones por abigeato. La última vez, Verón habría sindicado a Coria como el autor del hurto de uno de sus animales.
Los testigos manifestaron que Verón realizó ocho disparos con un arma de fuego de puño, tres de los cuales impactaron en el cuerpo de Coria. Seguidamente, el autor se dio a la fuga.
El hecho generó la intervención del personal policial de la Comisaría Nº 39 y de los fiscales Ángel Belluomini y Miguel Ángel Torresi; este último de la Unidad Fiscal de Tierras. Los uniformados no lograron ubicar al acusado, aunque ayer a las 3 de la madrugada, acosado por los procedimientos y las inundaciones que no le permitían fugarse de la zona, se entregó en la dependencia policial y quedó detenido por homicidio, en grado de tentativa.
Por orden judicial, se allanaron viviendas de Los Telares y del paraje Guerra, aunque no hallaron el arma de fuego. No obstante, secuestraron seis cuchillos, seis balas de 38 milímetros y una vaina servida del mismo calibre, que podrían pertenecer al revólver utilizado en el ataque contra Coria.