Jhonatan Luna, condenado a prisión perpetua por el femicidio de Micaela Ortega en 2016, volvió a generar repudio e indignación tras conocerse que intentó contactar nuevamente a la madre de la víctima desde la cárcel de Varela, donde cumple su condena.
El hombre, que había engañado a la niña de 12 años a través de redes sociales simulando ser una menor, fue hallado culpable de grooming, abuso y asesinato en un caso que conmocionó a todo el país. El crimen ocurrió en Bahía Blanca, y se convirtió en uno de los primeros en visibilizar el peligro de la captación de menores por internet.
A pesar de que la Justicia le prohibió estrictamente comunicarse con la familia de la menor, Luna logró enviar mensajes desde el penal. La madre de Micaela, Cristina, denunció públicamente el hecho y reclamó sanciones para el responsable, así como mayores controles sobre los detenidos que violan estas medidas.
La situación ya fue informada a las autoridades judiciales y penitenciarias. Desde organismos que acompañan a familiares de víctimas exigieron que se refuercen los protocolos para impedir que femicidas revictimicen a las familias a través del hostigamiento desde la cárcel.