Tras ser condenado a cumplir 8 años de prisión por haber violado a su hermana de 10 años, un carnicero domiciliado en el bandeño barrio 25 de Mayo protagonizó una insólita situación. "Dr., ¿puedo hablar con Ud.?", le consultó al presidente del tribunal —Dr. Julio David Alegre Paz— y este le dijo que sí.
Se acercó hacia el estrado con custodia policial y, tras estrecharle la mano al magistrado, le manifestó: "Esto no tiene nada que ver con la condena que me dio. Lo quiero saludar por la personalidad que tiene y ojalá hubiera tenido un padre como Ud.".
Todos los presentes en la sala quedaron sorprendidos por la actitud del condenado —de apellido Torres—, luego que el Dr. Alegre Paz oralizara los fundamentos de la condena aplicada.
Pedido de las partes
Durante los alegatos de clausura, la fiscal Ana Azar había solicitado condenar al sujeto a la pena de 11 años de prisión, al considerar acreditados los hechos, a pesar de que la víctima se retractó en juicio, buscando favorecer al hermano y tratando de acercarse a su familia, de la cual se retiró tras sufrir malos tratos desde muy niña.
El Dr. Osvaldo Díaz, defensor del inculpado, solicitó la absolución de este por el beneficio de la duda, y el querellante Walter Correa no formuló acusación ante la retractación de la víctima.
Algunos pormenores
El caso salió a la luz en el año 2015 tras la denuncia de una docente de la menor, cuya madre luego también hizo lo propio, a partir de lo cual el inculpado se mantuvo prófugo, hasta que en 2022 fue detenido por policías.
En principio, la víctima relató que tras drogarse su hermano la había violado, de lo cual se desdijo al exponer en el debate, considerándose que fue presionada por algo.