Un incalificable individuo residente en el interior de la provincia fue condenado a casi dos décadas de prisión efectiva por el delito de abuso sexual con acceso carnal hacia menores, a las cuales filmaba con su teléfono móvil.
En una audiencia llevada a cabo en la mañana de ayer, el inculpado fue sentenciado a 18 años de cárcel.
De acuerdo con la investigación dirigida por la fiscal de Abusos Sexuales de la Capital, los hechos salieron a la luz después de que una de las víctimas, que en aquel momento tenía 6 años, le confesó a su madre los ataques sexuales que había sufrido.
Posteriormente, otras dos menores declararon que ellas también habían sido abusadas y filmadas por el condenado.
El sujeto fue apresado y, tras el juicio, ayer fue condenado.