Casi un mes después de los alegatos, las partes, el acusado y el Tribunal se volvieron a reunir en los tribunales para la última audiencia del juicio por el homicidio de Paola Teresita Chius, la añatuyense que tenía 43 años cuando fue asesinada en agosto de 2023.
Antes de la sentencia, los jueces permitieron que el imputado, Javier Ricardo Beltrán (47 años), manifestara sus últimas palabras. El mecánico indicó que "en ningún momento ha negado haber mantenido una relación sentimental" con la víctima, a la que "siempre la ha ayudado económicamente" y con quien "nunca ha tenido problemas". Señaló que todo el proceso judicial le "ha causado mucha angustia" y destacó: "No tengo nada que ver con el homicidio de Paola".
Posteriormente, tras un cuarto intermedio para deliberar, el Tribunal de Juicio Oral, integrado por los doctores Raúl Santucho, Luis Domínguez y Juan Carlos Storniolo, resolvió condenar a prisión perpetua a Beltrán, más conocido como "Flaco", por el delito de homicidio calificado por el vínculo, mediando violencia de género. Los magistrados dispusieron que el imputado siguiera alojado en el Penal de Varones para cumplir con la pena.
El 13 de marzo del corriente año, durante los alegatos de clausura, el Ministerio Público Fiscal, representado por los Dres. María Emilia Ganem y Ezequiel Bustamante habían solicitado la prisión perpetua del mecánico. En tanto, la defensa, ejercida por los Dres. Gabriel Tolosa y Marcela Ledesma habían requerido la absolución lisa y llanamente de Beltrán por el beneficio de la duda.
Paola Chius salió de su casa del barrio Rivadavia de la ciudad de Añatuya después de las 15 del domingo 6 de agosto de 2023 y nunca más regresó. Tres días después, el 9 de agosto, fue encontrada asesinada en un monte de vinales del paraje Puente Negro, departamento Avellaneda, a 5 kilómetros de Colonia Dora y a 15 de Añatuya, por un poblador de la zona que circunstancialmente caminaba por un sendero aledaño al conocido como "camino al río". El cuerpo estaba debajo de una planta de vinal. Había sido golpeada en la cabeza con un elemento contundente y estrangulada con una soga hasta matarla.
De acuerdo con la investigación fiscal, Beltrán –quien siguió la última audiencia en forma virtual– buscó aquella tarde a Chius en una camioneta y la trasladó hasta inmediaciones de donde fue encontrado su cuerpo. La víctima estaba desnuda cuando se concretó el crimen. Seguidamente, fue vestida, cargada en andas y dejada junto a un sendero, debajo de un vinal.
El móvil habría sido la obsesión. Chius solo quería una amistad con afinidad, no quería nada serio, y Beltrán pretendía una relación estable. "Ya me las va a pagar", habría manifestado el imputado tras conocer que supuestamente la víctima tenía otras relaciones.