Empleados municipales que ayer, minutos después de las 11 de la mañana, quemaban residuos en el basural de Añatuya, ubicado a unos cuatro kilómetros de la ciudad, fueron alertados de que en uno de los sectores había dos piernas humanas. En efecto, los trabajadores comprobaron la noticia y llamaron a la Policía.
El hecho generó la presencia del personal de la Comisaría Comunitaria Nº 41 y del fiscal Ezequiel Bustamante, quien se encuentra de turno por la Circunscripción Añatuya. Asimismo, los restos humanos fueron examinados por el médico forense y los técnicos de criminalística de la Departamental 13 realizaron las pericias en el lugar del hallazgo. Las piernas fueron trasladadas a la morgue.
En tanto, los policías iniciaron averiguaciones. En este sentido, se determinó que vecinos de la zona vieron antenoche que una camioneta blanca, con vidrios polarizados, en la que se movilizaba una pareja, ingresó al predio y los ocupantes arrojaron bolsas negras.
Las investigaciones se extendieron hasta los centros de salud de la ciudad, donde una empleada de una clínica del barrio Manzione afirmó que anteayer a la tarde, un paciente de 72 años había sido sometido a una intervención quirúrgica en la que le amputaron ambas piernas, luego de que sufriera graves quemaduras en un accidente doméstico en su domicilio de Los Telares (Salavina). La mujer reveló que los miembros inferiores le habían entregado a un familiar para sepultarlos en el cementerio.
El hermano del paciente manifestó ante los investigadores que no contaba con el dinero para realizar la sepultura en una necrópolis y decidió dejarlas en el basural de Añatuya, hasta donde se había trasladado en su camioneta blanca.
El fiscal Bustamante ordenó que se secuestrara la historia clínica del paciente amputado y se concretaran otros procedimientos.