Un episodio de violencia extrema rompió la calma de la Comisaría 5ª de la Mujer y la Familia. Una joven madre de 32 años, golpeada y con su bebé de 9 meses en brazos, irrumpió en la zona pidiendo ayuda mientras era perseguida por su concubino, quien cuchillo en mano intentó continuar la agresión frente a la propia dependencia policial.
El hecho, ocurrido la noche del jueves en el barrio Juan Díaz de Solís, expuso el nivel de impunidad con el que actuaba el acusado. Todo comenzó cuando una oficial de guardia escuchó gritos desgarradores provenientes de la calle. Al salir, se topó con la víctima rodeada de sus tres hijos en llanto, corriendo hacia el edificio policial para salvar su vida.
Cacería en el barrio
Según la denuncia, la violencia se desató minutos antes en la vivienda familiar. Allí, el sujeto identificado como Palermo (27) atacó a golpes a la mujer. La situación fue tan crítica que uno de los hijos menores intentó defender a su madre, resultando también lastimado.
Ante el peligro inminente, la mujer logró escapar a la carrera con los chicos. Lejos de calmarse, Palermo tomó un cuchillo y salió a "cazarla" por el barrio, interceptándola a pocos metros de la seccional policial.
Amenazas frente a la Ley
La rápida reacción de la guardia policial evitó una tragedia mayor. Al ver a los uniformados, el agresor descartó el arma blanca (que fue secuestrada luego en la vereda), pero fue reducido de inmediato.
Lo insólito del caso es la furia del detenido: ya estando en el piso, esposado y rodeado de policías, continuaba gritándole amenazas a su pareja para amedrentarla y evitar que hiciera la denuncia penal. El fiscal de turno ordenó su inmediata aprehensión por lesiones, amenazas y violencia de género.