Un pequeño productor de apellido Guerrero (56 años), domiciliado en Los Telares, departamento Salavina, se dedica a la cría de animales vacunos desde hace 22 años, en un campo ubicado a unos 5 kilómetros de la citada ciudad. El hombre realizaba un recorrido por la propiedad para verificar el estado de sus animales y que todo estuviera en orden. Sin embargo, durante el trayecto, advirtió la presencia de manchas de sangre a unos 50 metros del camino que une Los Telares con el paraje Vaca Human. Amplió el recorrido por las inmediaciones y descubrió los restos de uno de sus animales vacunos, que había sido faenado en el lugar por los cuatreros en horas de la madrugada.
El damnificado también observó la presencia de dos cartuchos de escopeta, calibre 16 milímetros, uno de ellos con restos del pelaje del animal sacrificado; y las huellas de dos motocicletas, en las que supuestamente transportaron la carne.
El productor realizó averiguaciones y contó lo sucedido a sus vecinos y conocidos, uno de los cuales le manifestó que habían visto a un vecino de Los Telares descender de una moto en compañía de su pareja con una bolsa de arpillera que contenía un bulto.
Posteriormente, la madre del motociclista promocionaba a través de Whatsapp la venta de carne junto a la fotografía de una pierna vacuna, que por el tamaño podría ser el animal faenado perteneciente a Guerrero. La coincidencia dejó al motociclista como sospechoso del caso de abigeato.
El damnificado se presentó en la Comisaría Comunitaria Nº 39 y realizó la denuncia, con conocimiento del Dr. Miguel Ángel Torresi, representante de la Unidad Fiscal de Tierras. El hombre expuso que el año pasado le sustrajeron y faenaron 25 animales vacunos y en lo que va de 2026 ya le hurtaron 6, todos en el transcurso de febrero. Indicó que siempre realizó las denuncias, pero hasta el momento no recuperó nada ni identificaron a los autores.