Sentados en las esquinas del barrio Sarmiento, los vecinos observaron pasar varios vehículos policiales.
En la vereda, un "dealer" y sus "soldaditos", quienes le ayudan a vender las drogas, disfrutaban del sol mientras realizaban transacciones de estupefacientes.
De repente, la Policía intervino y no tuvieron oportunidad de huir. Todos terminaron detenidos.
Los sospechosos opusieron una férrea resistencia, mientras los oficiales trataban de esposarlos. Intentaron huir y librarse de lo que se les venía, pero no tuvieron éxito. Pese a que lucharon continuamente contra los numerarios policiales, intentando escapar del lugar, terminaron inmovilizados y fueron ingresados en las viviendas para realizar el correspondiente registro de las mismas.
Pero la batalla de los policías contra los vendedores de drogas y el líder de la banda no terminó allí.
Los familiares y vecinos intentaron liberar a los detenidos, para lo cual agredieron a los efectivos con ladrillos, palos y golpes de puño.
La situación logró ser controlada y los sospechosos vinculados a la causa terminaron detenidos.