Un periodista de Nuevo Diario fue demorado por la policía por sacar una fotografía en plena vía pública.
Los efectivos del móvil 95 del Escuadrón Táctico Motorizado retuvieron al comunicador como si hubiera cometido un delito, atentando contra la libertad de prensa y atacando un derecho reconocido en la Constitución Nacional.
Para empeorar la situación, los uniformados se negaron a identificarse, obligaron al periodista a "sacarse la gorra" para fotografiarlo y finalmente debieron liberarlo, al recibir órdenes de la superioridad.