Un empleado municipal de 43 años, residente en el barrio Villa Abregú de Añatuya, denunció que había adquirido una yegua, junto a su cría, a un vecino de la misma ciudad. Tras llevar a los animales a una estancia, descubrió que alguien había cortado los alambres de su propiedad y robado varios equinos, incluyendo la yegua que acababa de comprar.
A posteriori, se enteró de que la yegua estaba en posesión de un sargento de policía, quien presta servicio en una dependencia del departamento de Avellaneda. El empleado municipal se comunicó con el uniformado, quien presuntamente le señaló que no le devolvería el animal hasta que se resolviera un asunto con el vendedor original. Según el denunciante, no se le proporcionó ninguna documentación durante la transacción, por lo que la yegua todavía porta marca y señal del vendedor.