Un matrimonio de comerciantes, domiciliados en la localidad de Cuyoj, departamento Banda, recibió un llamado telefónico de uno de sus empleados, quien le informó que habían violentado el portón de un galpón ubicado en octavo pasaje, entre calles Dorrego y avenida Aristóbulo del Valle, del barrio Dorrego de La Banda, que les pertenece. El trabajador comprobó que habrían utilizado una barreta para violentar el acceso y acceder al interior, donde guardan muebles para ser comercializados.
Los damnificados del hecho delictivo realizaron un relevamiento de los bienes y determinaron que habían robado una mesa de algarrobo.
Teniendo en cuenta que no se llevaron nada más, las sospechas del comerciante cayeron sobre su hijo de 28 años, quien tendría problemas de adicción, de acuerdo con la denuncia. El hombre le preguntó a su descendiente, hasta que finalmente habría admitido que fue el autor del robo y que el mueble ya lo había vendido, presuntamente para adquirir estupefacientes.
La denuncia fue realizada por la esposa, quien acusó a su hijo por el hecho delictivo en la Comisaría Comunitaria Nº 14 y se dio intervención a la fiscal Alejandra Holgado. La mujer expuso que su descendiente duerme pocos días a la semana en su domicilio y luego se ausenta, desconociendo dónde pernocta.
Los investigadores realizan un relevamiento de cámaras de seguridad.