Una joven mujer denunció que un policía santiagueño intentó someterla sexualmente tras consumir alcohol y cocaína juntos en casa del acusado, ubicada en el barrio Ampliación Borges, en un caso que ahora es investigado por la Unidad Fiscal de Violencia de Género e Intrafamiliar.
De acuerdo con lo que contó, días atrás estuvo en la vivienda del efectivo ingiriendo bebidas alcohólicas y cocaína. Manifestó que en un momento "se quedó dormida" (lo cual contrapone los efectos fisiológicos habituales de dicha sustancia, la cual actúa como un potente estimulante que suele provocar insomnio e hiperactividad) y despertó con el policía tocando sus partes íntimas e intentando accederla carnalmente, aunque ella se resistió. También dijo que el uniformado la insultó y amenazó, pero luego él se retiró y ella pudo salir de la casa horas más tarde.
Siempre de acuerdo con los dichos de la joven de 25 años, ayer habría vuelto a la casa del policía para retirar algunos elementos que había dejado allí, y que una vez más él insistió en tener sexo. También habría intentado golpearla, expresó ante las autoridades, hasta que en un momento pudo salir a la calle y gritar pidiendo auxilio.
En ese momento fue asistida por vecinos, quienes llamaron a la policía. Los efectivos acudieron al lugar, esposaron a su colega y lo llevaron detenido.
La fiscalía investiga lo sucedido, tomará declaraciones testimoniales y el médico de sanidad policial iba a revisar a la denunciante.