Una comerciante de 38 años, domiciliada en el barrio Mishky Mayu de La Banda, por diversos motivos dejó a una empleada a cargo de su local de venta de prendas de vestir ubicado en una galería de calle Rivadavia al 200 de la vecina ciudad.
Sin embargo, la dueña del negocio advirtió que hace dos semanas no había ingresado dinero de ninguna venta. Esto le llamó la atención porque, en los peores momentos económicos, no pasa más de dos días sin ventas.
Ante esta situación, decidió realizar un inventario de la mercadería y comprobó que le faltaban dos conjunto de una reconocida marca, una remera de mujer, un buzo de mujer, un bodi de encaje, una pollera tableada de cuero, tres chalecos de dama, pantalones cortos de dama, dos polleras pantalón, dos shorts engomados, un pantalón de lanilla de dama y dos remeras y un pantalón de jeans de hombre. Todo está valuado en $ 330 mil.
La damnificada sospecha que la empleada realizó las ventas y se guardó el dinero para ella.